| 2/8/2012 12:47:00 PM

México registra vertiginoso desarrollo de energía eólica

México se ha convertido en uno de los focos de desarrollo para la industria eólica en el mundo y acaba de superar el hito de 1.000 megawatts de capacidad instalada para la generación de electricidad, reveló hoy un líder del sector.

Ciudad de México - En una entrevista con Efe, el presidente de la Asociación Mexicana de Energía Eólica (AMDEE), Leopoldo Rodríguez, indicó que la cifra es importante porque representa prácticamente un 2 % de la capacidad total de generación del país, "que es algo ya significativo".

Para ilustrar la velocidad a que ha crecido el sector, Rodríguez precisó que al cierre de 2011 había una generación de 519 megawatts, pero con la terminación de nuevas instalaciones en meses recientes la capacidad instalada llegó ya al millar, que bastaría para proveer de electricidad a una urbe de unos dos millones de habitantes. "Y podemos decir con toda certeza que para 2014 por lo menos 2.500 megawatts van a estar instalados en proyectos que ya están en construcción o en etapas muy avanzadas", abundó.

El ingeniero Rodríguez afirmó que la energía eólica en México ha tenido un acelerado crecimiento en los últimos años. Refirió que "a partir de 2006, cuando se acabaron de dar las condiciones del marco legal y regulatorio, ha venido un proceso de consolidación de proyectos, y de 2008 a la fecha se ha pasado ya a la etapa de construcción".

Explicó que aunque México no está entre los países que más capacidad tienen en este momento para generar electricidad a partir del viento, sí cuenta con uno de los crecimientos más sólidos a nivel mundial. Para apuntalar ese desarrollo, añadió, México mantiene una estrecha coordinación con los países líderes en esta industria, como Dinamarca, España, Alemania y Estados Unidos.

Inclusive empresas de esas naciones son integrantes de la AMDEE, que representa a desarrolladores de proyectos, fabricantes de componentes y equipos, consultores y proveedores de servicios especializados del ramo. La mayor parte de la capacidad generadora del país está en la región del istmo de Tehuantepec, en el sureste de México, donde ya hay más de mil turbinas. "Ha sido el sitio por excelencia en México porque es donde se da el viento más favorable del país y es uno de los lugares con mejor viento del mundo", expuso.

"Si consideramos que en 2008 se empezaron a instalar las turbinas de viento y que ahora ya vamos en mil megawatts y viene mucho más, es porque la relación de costo y beneficio que se puede obtener es suficientemente atractiva", dijo.  De acuerdo con Rodríguez, esto se debe fundamentalmente a que la inversión fuerte en desarrollos eólicos es al principio, pero después los costos son bajos y el financiamiento ya está definido, de tal forma que se tiene la certeza de cuánto va a costar un proyecto con 20 años de anticipación.

"Esta certidumbre a largo plazo es una gran ventaja", dijo el experto, y añadió que este factor, aunado a las favorables condiciones de viento del país, "permite que la energía eólica sea competitiva contra prácticamente cualquier otra fuente de generación convencional". La otra gran ventaja "es por supuesto que es una fuente que no emite contaminantes, desde el punto de vista de las metas como país de mitigación de gases de efecto invernadero para combatir el cambio climático es una fuente ideal", abundó.

Con el "vertiginoso" desarrollo de los años recientes, Rodríguez consideró que lo que se requiere ahora es definir metas a largo plazo para permitir una consolidación de la industria eólica. A ello apunta la conferencia WindPower México que se realizará en esta capital del 14 al 15 de febrero. El especialista destacó que se trata de la primera conferencia que realiza la industria eólica mexicana, y participarán todos los actores clave del sector privado y del Gobierno, para discutir estas metas a largo plazo.

EFE
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?