| 9/2/2008 12:00:00 AM

Mercados financieros japoneses sufrirán por la renuncia del primer ministro Fukuda.

TOKIO - Los mercados de acciones y bonos de Japón sufrirían aún más por la repentina renuncia del primer ministro Yasuo Fukuda, cuya partida podría ensombrecer la perspectiva de reformas y alentar un gasto financiado con emisiones de deuda.

Los mercados japoneses, forcejeando con una posible recesión económica como consecuencia de la crisis crediticia, han sido también arrastrados por la sensación de que el ímpetu de reformas se ha apagado desde que el ex primer ministro Junichiro Koizumi dejó la escena política en el 2006.

Los analistas dijeron que los inversores extranjeros no se harán muchas ilusiones con la sorpresiva salida del primer ministro menos de un año después que tomara las riendas, justo cuando la economía enfrenta momentos difíciles.

Fukuda anunció su renuncia el lunes.

La frustración entre los inversores perseguiría al yen y a las acciones, al tiempo que podría elevar más el rendimiento de los bonos del Gobierno por los temores sobre cuánto dinero podría estar gastando el partido Democrático Liberal (LDP, pos sus siglas en inglés) para impulsar sus sombríos índices de popularidad, dijeron los analistas.

La clave serán la próxima competencia por el liderazgo dentro del LDP, que tendrá lugar a finales de mes, y una elección general que tiene que realizarse el próximo año.

"Su renuncia, viniendo enseguida después de la renuncia del ex primer ministro Shinzo Abe (...) es negativo en términos de credibilidad internacional," dijo Koku Fukaya, estratega principal de Deutsche Securties en Tokio.

Por ahora, los inversores adoptaron la postura de esperar y ver. La caída inicial del yen fue limitada, mientras que la baja que sufrió el martes el índice accionario Nikkei, a su nivel más bajo en cinco meses, no se debió directamente a la partida de Fukuda. Por su parte, los bonos tomaron la noticia con calma.

Desde que Fukuda reemplazó a Ave casi un año atrás, el promedio bursátil Nikkei perdió un 24 por ciento, más que el índice S&P 500 de Wall Street, aún cuando Estados Unidos ha sido el centro de la crisis financiera global.

En lo que va del año, los inversores foráneos han vendido 2,3 billones de yenes (21.000 millones de dólares) en acciones japonesas, de acuerdo a datos del Ministerio de Finanzas.

Eso significa que Japón está en camino a registrar el primer año desde el 2000 en el que los inversores venden acciones, tras haber sido por largo tiempo compradores durante la caída de los mercados mientras Japón luchaba con una deflación y una crisis bancaria.

Desde el 2005 hasta el 2007, las compras extranjeras de acciones japonesas totalizaron 25 billones de yenes (230.000 millones de dólares).

El impacto sobre los bonos fue menos definido, ya que se espera que el Banco de Japón mantenga estables las tasas de interés y el panorama económico es sombrío.

"Para los participantes del mercado, el principal objetivo es el entorno macro y si el crecimiento japonés ha de ser negativo para el próximo trimestre," dijo Tatsuo Ichikawa, un estratega en bonos en RBS Securities de Tokio.

El probable sucesor de Fukuda, el dirigente del partido gobernante Taro Aso, es visto como alguien que podría impulsar el tamaño del recién lanzado paquete de gasto gubernamental para ayudar a las familias y a las pequeñas compañías, pero se estima que su mandato sea breve.

(Reuters)

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