| 4/14/2008 12:00:00 AM

Lista la emisión de $200.000 millones en bonos subordinados del Banco de Bogotá

El Banco de Bogotá publicó hoy el aviso de oferta pública para la emisión de $200.000 millones de bonos subordinados que había anunciado recientemente.

Los bonos, que tienen plazos de 7,8 9 y 10 años, tienen tasas de interés que están en pesos y atadas a la DTF, la UVR y el IPC. Esto hace más atractiva la emisión, ya que el inversionista puede escoger hacia el futuro, la tasa que considere la más rentable o la que le ofrezca la mayor diversificación de riesgo.

Las tasas son de hasta IPC + 9%; UVR + 9%; DTF + 5% y en pesos de 15%.

El dinero de estos bonos lo usará el banco para reemplazar otro tipo de captaciones. Para la entidad los bonos tienen la ventaja del plazo, porque le evita el riesgo de cambios en las tasas de interés que debería pagar cada vez que se vencen por ejemplo, CDT de menor plazo. En un entorno de tasas al alza, esa es una decisión financiera acertada para el banco.

Además puede calzar perfectamente los plazos de sus captaciones de recursos con las de los créditos de largo plazo para las empresas.

Los bonos se subastarán en una subasta holandesa, y las órdenes de compra se podrán hacer a través de los comisionistas de la Bolsa de Valores de Colombia.

Los papeles tienen una calificación de riesgo de doble A más (AA+) de Duff and Phelps, lo que indica que tienen una probabilidad muy alta de que sean honrados en su totalidad y en los plazos que se deben pagar los intereses o el capital.

Que es una subasta holandesa
En una subasta de este tipo, cada uno de los interesados en el bien que se remata (los bonos en este caso), hace una oferta en la que dicen la tasa que quieren recibir y la cantidad que desean comprar a esa tasa.

Cuando se cierra la recepción de ofertas, el vendedor (el Banco de Bogotá en este caso), conforma una lista con ellas, ordenándolas desde la tasa más baja hasta la más alta.

Después hace una nueva lista de ofertas aceptadas. Empieza con la oferta con la tasa más baja y pone la cantidad de esa oferta. Luego toma la siguiente más baja y le suma esa oferta a la cantidad aceptada. Sigue la suma hasta que las cantidades aceptadas completan el cupo que quiere vender ($200.000 millones).

Finalmente, le paga a todas las aceptadas, la tasa de la última oferta que queda en la lista, es decir igual o más alta que la de la oferta con la tasa más baja.

El banco gana porque paga tasas bajas y conoce la disposición de compra de sus clientes – que revelan en la tasa que ofrecen - y el comprador, porque puede finalmente ganar una tasa mayor a la de sus expectativas.

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