| 3/18/2009 12:00:00 AM

Jefe de AIG defiende el pago de bonos

(WASHINGTON) El presidente ejecutivo de la golpeada aseguradora estadounidense AIG, Edward Liddy, dijo el miércoles que "la fría realidad de la competencia" lo llevó a pagar US$165 millones en bonos y dijo entender que la paciencia de la población se están acabando.

American International Group Inc enfrenta un intenso reproche del público, los legisladores y del presidente estadounidense, Barack Obama, porque tras aceptar US$180.00 millones de ayuda estatal para eludir la quiebra pagó bonos a sus empleados.

Pero Liddy dijo que la mejor garantía para recuperar el dinero de los contribuyentes era mantener la actividad empresaria de AIG.

"Nadie sabe mejor que yo que AIG recibió un generoso monto de ayuda financiera del Gobierno", dijo en comentarios preparados para decir ante una comisión del Congreso.

"Nos hemos estado beneficiando de la indulgencia y la paciencia de los estadounidenses. Y sabemos precisamente que no solo debemos ser buenos administradores de los fondos públicos que recibimos, sino que la paciencia de los contribuyentes estadounidenses se está acabando", dijo.

La furia desatada por los bonos amenaza con socavar los esfuerzos de Obama para resolver la crisis del crédito y sacar a la economía de una profunda recesión.

Muchos votantes creen que los rescates financieros van como dinero gratis a las manos de ejecutivos ricos que tomaron malas decisiones y los bonos cobrados por esos ejecutivos pese al desastre financiero han alentado ese enojo.

La situación puso a Obama en una posición incómoda mientras trata de equilibrar la indignación pública y mantener su foco en la difícil misión de reactivar la economía.

Algunos economistas advirtieron que la polémica por los bonos podría transformarse en una distracción que demore los esfuerzos de recuperación.

Necesarios 

Liddy argumentó que los bonos eran necesarios para retener a los empleados con conocimiento especializado para deshacerse de US$2,7000millones  en títulos complejos que terminaron arrastrando a la empresa al borde del colapso el año pasado.

Liddy, que asumió como presidente y presidente ejecutivo hace seis meses, cuando el Gobierno intervino por primera vez para estabilizar la firma, dijo que la empresa había cometido errores "en una escala que pocos pudieron haber imaginado jamás como posibles".

La difícil admisión del error hizo poco para aplacar la ira que lo tuvo como objetivo el miércoles.

El líder republicano del Senado, Mitch McConnell, calificó la situación con los bonos como "una ofensa contra los contribuyentes, y vamos a ir hasta el fondo del asunto, incluso si el Departamento del Tesoro no lo hace".

El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Timothy Geithner, dijo el martes por la noche que AIG tendría que prometer compensar a los contribuyentes por los bonos como una condición para recibir los US$30.000 millones adicionales previstos para su rescate.

Pero Geithner dijo que la indignación contra Liddy era "injustificada" debido a que se unió a AIG a instancias del Gobierno y que el problema de la empresa lo precedía.

 

 

(REUTERS)

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