| 9/9/2008 12:00:00 AM

Industria automotriz global apuesta fuerte en Brasil

Sao Paulo.- Hace pocos años, la mayoría de los fabricantes de automóviles de Brasil sufrían pérdidas y despedían obreros en un carrera por reestructurar sus negocios para un gran mercado que nunca pareció que despegaría.

Ahora, el negocio es tan bueno que las automotrices agregan turnos y gastan miles de millones de dólares para aumentar su capacidad a fin de poder responder a la demanda del país, que vive la mayor bonanza económica en décadas. Luego de tres años de fuerte crecimiento, el mercado de automotores de Brasil está mostrando señales de enfriamiento al comenzar las crecientes tasas de interés a contener la demanda del consumidor.

Sin embargo, los analistas y actores de la industria dicen que es improbable que se produzca un desplome porque hay mucha demanda acumulada por autos en el enorme país, lo que convierte a Brasil en un mercado crucial para los fabricantes de vehículos del mundo.

"Definitivamente, Brasil es una pieza importante en el juego de ajedrez global de la la industria automotriz," dijo Guido Vildozo, un analista del sector automotor de Global Insight, una consultora basada en Estados Unidos.

"Y eso es reflejado claramente en la cantidad de inversión que está recibiendo Brasil," agregó. Con ventas lentas en mercados tradicionales como los Estados Unidos, Europa y Japón, y con China e India sin responder a las expectativas, las automotrices están poniendo dinero en Brasil.

Se espera que la industria automotriz atraiga unos 23.000 millones de dólares en inversiones en los próximos cuatro años, llevando la capacidad total a 6 millones de vehículos al año, desde 2,5 millones, según la Asociación Nacional de Fabricantes de Vehículos Automotores (Anfavea).

Los fabricantes estadounidenses y europeos, que han dominado el mercado brasileño, son los que más gastan. General Motors Corp espera invertir unos 3.000 millones de dólares en los próximos cinco años en Brasil, que se ha convertido en un importante centro de ingeniería para el fabricante estadounidense, así como su tercer mayor mercado.

Ford Motor Co, que no hace mucho consideró salir de Brasil, planea gastar más de 1.600 millones de dólares en los próximos cuatro años en el desarrollo de productos y duplicar la capacidad de su fábrica de motores. Y Volkswagen AG invertirá 1.680 millones de dólares hasta el 2011 en Brasil, donde vende más autos que en Alemania.

"Brasil figura segundo, sólo detrás de China, entre nuestros mercados más importantes," dijo Flavio Padovan, vicepresidente de ventas y mercadeo de la unidad brasileña de Volkswagen. Las firmas asiáticas también tratan de entrar a la acción. Toyota Motor Corp planea costruir una planta de 700 millones de dólares en el estado de Sao Paulo para robustecer su presencia en Brasil, donde su participación del mercado es de un 2 por ciento.

Suzuki Motor Corp está pronta para reingresar al mercado brasileño en octubre, mientras Nissan Motor Co dijo el mes pasado que comenzará a construir automóviles de pasajeros en Brasil por primera vez.

¿BLOQUEOS AL FRENTE?
El apuro por invertir en Brasil ocurre justo cuando el mercado parece estar enfriándose. Las ventas de camiones y autos cayeron un 15,11 por ciento en agosto desde un máximo récord de julio, sugiriendo que el reciente aumento de las tasas de interés para contener la inflación comienza a golpear la economía.

Pero incluso con la caída de agosto, las ventas están un 26,4 por ciento más altas este año y se espera que finalicen el 2007 con un crecimiento del 24,2 por ciento, según Anfavea. El año pasado, las ventas saltaron un 29 por ciento, empujadas por mayor poder adquisitivo y una bonanza del crédito que permite a muchos brasileños comprar su primer automóvil.

Después de un largo ciclo de intenso crecimiento, los fabricantes dicen que se debe esperar una desaceleración. La consultora Global Insight pronostica que las ventas se expandirán un 8 por ciento en el 2009 y luego se contendrían todavía más. "Francamente, no vemos eso con gran preocupación," dijo Jaime Ardila, presidente ejecutivo de GM en Brasil. "La nueva tasa de crecimiento es mucho más sustentable a largo plazo, entonces realmente vemos esto con un proceso saludable," agregó.

Pero otros bloqueos pueden estar adelante. La semana pasada trabajadores de ocho plantas automotrices pararon brevemente sus labores en demanda de aumentos salariales. Y dirigentes sindicales advirtieron de más huelgas si los fabricantes no aceptan compartir una mayor parte de las ganancias.

Con previsiones de que seguirán subiendo las tasas de interés y pierda fuerza la economía, algunos analistas temen que el financiamiento para la compra de autos -clave en resurgimiento de la industria en Brasil- pueda comenzar a encoger.

Aunque las tasas de mora en el financiamiento de autos ha crecido en meses recientes a un 3,7 por ciento, todavía son mucho menores que el promedio del 7,3 por ciento en otros créditos al consumidor en Brasil, según datos del Banco Central.

Las entidades de crédito no parecen preocupadas demasiado con un alza en la mora. Los grandes bancos privados están expandiendo el financiamiento de autos. Y el estatal Banco do Brasil se está uniendo al grupo sudafricano FirstRand para actuar en el sector.

"Las preocupaciones acerca del crédito son un poco exageradas," dijo Rogelio Golfarb, director de negocios corporativos de Ford en América del Sur. "Los bancos están comprendiendo que el financiamiento de automóviles en Brasil es un gran negocio para participar," agregó.

 

Reuters

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