| 9/17/2010 4:00:00 PM

Incendios en terminales de PDVSA minan esfuerzo para abastecer a China

La oleada de explosiones, incendios y problemas operativos que sacudió recientemente la logística comercial de Petróleos de Venezuela (PDVSA) supondrá un revés temporal a sus esfuerzos por incrementar las exportaciones energéticas a China.

Caracas.- La paralización indefinida de BOPEC, con capacidad para almacenar 12 millones de barriles de crudo y derivados en la isla antillana de Bonaire, es un duro golpe en el epicentro de los despachos de PDVSA hacia Asia, ya que por esa terminal pasaban entre 20-25 tanqueros al mes.

"Esto afectará las entregas de fueloil a China. No hay grandes volúmenes con disponibilidad inmediata para enviar a Bahamas y cubrir lo que quedó represado en Bonaire", dijo un operador, que pidió no ser nombrado por comerciar con PDVSA.

Otros incendios también afectaron a un almacén en la isla de Curazao y detuvieron por cuatro días los muelles de la refinería Cardón, segunda mayor del país, lo que complica aún más las operaciones de PDVSA y la estrategia oficial de reducir la dependencia del mercado estadounidense.

China compra a Venezuela tan sólo el 3 por ciento del crudo que consume, pero el 20 por ciento de sus importaciones de fueloil provienen del país sudamericano, según cifras de aduanas.

"Esperamos que pueda haber algún impacto en nuestras cargas de fueloil, pero hasta ahora no hemos sido notificados (por PDVSA) de ninguna interrupción o cambios en los cronogramas", dijo un operador basado en Pekín.

PetroChina, la mayor compañía de petróleo y gas de Asia, adquiere la mayor parte de la producción venezolana de fueloil, a través de tres o cuatro grandes tanqueros, entre 5,4 y 7,2 millones de barriles por mes, según operadores.

La terminal Borco en Bahamas podría ser una alternativa, pero está más al norte y PDVSA ya sólo dispone allí de unos pocos tanques desde que vendió este almacén de 21,5 millones de barriles en el 2008, según expertos de la industria petrolera.

El operador agregó que tampoco se puede disponer del fueloil almacenado en el Centro Refinador Paraguaná, uno de los mayores del mundo con capacidad de 955.000 barriles al día, porque las lluvias alteraron la calidad de los productos.

PDVSA no ha dicho si estos accidentes afectarán a sus envíos obligatorios a China como garantía de endeudamientos por más de 20.000 millones de dólares acordados por el Gobierno de Hugo Chávez con esa nación y símbolo de la nueva política de diversificación de clientes petroleros.

Estos últimos eventos se unen a la serie de problemas y paradas programadas en el circuito refinador de Venezuela que la han obligado a reducir sus vitales exportaciones petroleras e incluso a importar crecientes volúmenes de productos.

CHAVEZ VISITA CHINA

China se está convirtiendo en un aliado comercial y energético clave para Venezuela, al punto que operadores dicen que el gigante asiático ha sido uno de los pocos clientes que han recibido este año más cargamentos de PDVSA, pese a su declinante producción de crudo y derivados.

Chávez anunció el miércoles una nueva visita a Pekín cuando pasen las elecciones legislativas del 26 de septiembre en las que espera revalidar su mayoría en la Asamblea Nacional, para profundizar acuerdos que van desde la energía, el transporte y las telecomunicaciones hasta lo militar y social.

Durante el 2009 Asia pasó a ser el segundo destino de las ventas de PDVSA después de Estados Unidos, al recibir un promedio de 520.000 bpd, que representaron el 20 por ciento de las exportaciones venezolanas, según datos de la estatal.

Pero estos problemas logísticos volverían a retrasar el objetivo de Chávez de incrementar los envíos a China hasta 1,0 millón de bpd en el mediano plazo.

El mercado chino importó unos 95.000 bpd de fueloil venezolano en los primeros siete meses del año, según datos oficiales chinos de aduanas, lo que supone un 5 por ciento más que en el mismo período del año anterior.

Un segundo operador basado en Pekín, dijo que PetroChina podría estar incluso deseando en privado cierto recorte en los envíos de fueloil desde Venezuela para aliviar la presión en el deprimido mercado asiático por el exceso de suministro desde Occidente

PDVSA sigue lidiando con persistentes problemas en sus operaciones aguas abajo. La refinería Isla en Curazao lleva seis meses casi paralizada, la unidad de alquilación de la refinería Puerto la Cruz continúa inactiva tras una explosión y los terminales de sólidos sufren constantes trabas.

Los incidentes también afectaron al incipiente negocio gasífero de PDVSA cuando en mayo la plataforma de exploración Aban Pearl se hundió en el Caribe y sumó una razón más para el retraso del proyecto de gas natural Mariscal Sucre.

REUTERS

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