| 3/14/2007 12:00:00 AM

Gas: posible incumplimiento de Bolivia con Brasil

El ministro admitió esa posibilidad ante la prensa el martes en la noche aclarando que "eso no depende de nosotros", en una referencia a que los convenios están bajo investigación en el congreso.

La Paz.- El gobierno difícilmente podrá cumplir el acuerdo que firmó en febrero con el de Brasil para poner en vigencia los nuevos contratos con la petrolera brasileña Petrobras el jueves, que implican una rebaja inmediata en el pago de tributos de la compañía, según reconoció el ministros de Hidrocarburos Carlos Villegas.

El gobierno había acordado con el brasileño que el 15 de marzo entrarían en vigor los convenios, pero problemas registrados en ellos son motivo de una investigación en el congreso, donde la mayoría opositora en el Senado denunció "adulteraciones" que harían inviable el cumplimiento del compromiso.

La Cámara de Diputados, controlada por el oficialismo, aprobó el martes una "ley corta" que corrige los contratos, 44 en total firmados con 12 empresas. Ante ella, los representantes del gobierno insistieron en que las irregularidades en los convenios son errores, no delitos. Pero la oposición, encabezada por Podemos, ha señalado que en el Senado no será aprobada y que se necesitará una ley correctiva para cada contrato, al denunciar suplantación de anexos y otras "falsificaciones" que en general beneficiarían a las empresas privadas.

El presidente del Senado, el opositor José Villavicencio, dijo que además de la comisión que nombró la Cámara de Diputados para investigar las "irregularidades" en los contratos, se hace necesario que los senadores analicen detenidamente sus miles de hojas. Villavicencio indicó que la oposición le tomó la palabra al presidente Evo Morales, de que los responsables de los "errores" serán sancionados, y pidió la inmediata destitución del presidente de la empresa estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y principal responsable de la negociación de los convenios, Manuel Morales Olivera.

Según el ex superintendente de Hidrocarburos (1997-2002) Carlos Miranda, el meollo del problema con Petrobras se encuentra en que los contratos son más beneficiosos para el gigante petrolero que una medida transitoria dispuesta en el decreto de nacionalización de mayo. Petrobras ha protestado por la ampliación de su vigencia, mientras no se aprueben los contratos en el Congreso y entren en vigencia.

Miranda dijo a la televisora ATB que con los contratos al estado recibirá "menos plata que con el decreto de nacionalización", concretamente con un artículo de la norma que obligaba a Petrobras, la hispano-argentina Repsol YPF y la francesa Total a hacer fuertes pagos transitorios por la explotación de dos campos. Las tres empresas, que los explotan de forma compartida, debían pagar un 32% adicional sólo por seis meses, de mayo a octubre, a lo previsto en la ley emitida en 2005, antes de la asunción de Morales, que obliga a pagar a todas las petroleras el 50% del valor de lo explotado.

El gobierno emitió una norma que obliga a las petroleras a seguir tributando ese 32% adicional, por el que en los seis meses pagaron más de 224 millones de dólares, mientras no entren en vigencia los nuevos contratos. Las estimaciones del Banco Central de Bolivia establecen que de 37 millones de dólares mensuales obtenidos en promedio por ese concepto en el semestre, el adicional que deben pagar en virtud de los contratos caerá a 4 millones. El gobierno ha admitido la rebaja, con la aclaración de que en el futuro los ingresos crecerán.

Morales Olivera había dicho que la participación del estado en los ingresos por la explotación ascendería en total a 96% con lo que aportarían otros campos. Pero Miranda manifestó que "cuando al fin se protocolicen (entren en vigencia) los contratos... la tributación va a ser de 52 a 53%, nunca va a llegar a niveles de 90%, de 80%".

 

 

AP

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?