| 7/28/2008 12:00:00 AM

Ford se desangra y busca soluciones en Europa

Dearborn, Michigan, EE.UU.- Ford Motor, vapuleado símbolo de la industria automotriz estadounidense, tratará de imponer de este lado del Atlántico las fórmulas que tanto éxito tuvieron en Europa para ver si puede salir de su agonía.

Ford, que tradicionalmente ha puesto mucho énfasis en los camiones y autos grandes, reportó las peores pérdidas trimestrales de su historia y anunció medidas radicales para enfrentar la situación, incluida la decisión de comenzar a vender en Estados Unidos seis autos pequeños populares en Europa y que consumen poca gasolina.

La empresa debió utilizar 11.000 millones de dólares de sus reservas el año pasado y reportó 8.700 millones de dólares en pérdidas en el segundo trimestre del 2008.

Ahora trata de sobrevivir concentrándose en la producción de autos económicos más que en los camiones. Pero esa solución no llegará pronto y probablemente deba esperar hasta el 2010. Importar los autos sería demasiado costoso y para producirlos aquí primero debe remodelar sus fábricas.

Muchos analistas se preguntan si la compañía tiene suficientes recursos como para esperar dos años.

"Va a haber un hueco antes de que se pueda poner en vigor la nueva estrategia", expresó Jeff Schuster, de J.D. Power and Associates. "Hay que enfrentar los temporales" que se puedan producir durante este período de transición.

Ford ha tenido mucho éxito en la venta de autos en Europa y de camiones en Estados Unidos. Pero los estadounidenses le están dando la espalda a los camiones y camionetas a raíz del alza en los precios de la gasolina y volcándose a los autos chicos.

La mayoría de los autos europeos que Ford venderá en Estados Unidos serán fabricados en el país o en México. El Fiesta europeo vendrá de México y el Focus en Kentucky y Michigan. La camioneta Transit Connect será importada de Turquía.


Ford no reveló cuáles son los otros tres modelos que venderá aquí, pero se especula que se trata del Kuga, el C-Max --que tienen el mismo chasis que el Focus europeo-- y tal vez el Mondeo, que reemplazaría al Fusion y al Mercury Milan.

Toda vez que las empresas automotrices estadounidenses trajeron modelos europeos, no se vendieron. Pero el director ejecutivo de Ford Alan Mulally dice que el mercado ha cambiado y que los estadounidenses están arrasando con los autos pequeños ahora. "Quieren autos lindos, con muchas cosas", dijo Mullally. "Esto lo hemos palpado, lo mismo que el éxito de estos vehículos en Europa y el resto del mundo".

James E. Schrager, que dicta cursos de posgrado en la Facultad de Economía de la Universidad de Chicago, indicó que Mulally ha estado hablando de traer los autos europeos desde que llegó a Ford en el 2006, procedente de Boeing.

"Esto no debería sorprender a nadie", señaló.

Agregó que Mulally preparó bien el terreno, hipotecando fábricas para conseguir una línea de crédito de 23.400 millones de dólares. El director de finanzas de Ford, Don Leclair, afirmó que la empresa tiene suficiente efectivo y crédito como para superar este período negro y que la recuperación comenzará recién a partir del 2010.

Leclair aseguró que Ford tiene 38.000 millones de dólares en efectivo y líneas de crédito. En el segundo trimestre debió usar 2.000 millones de dólares para cubrir necesidades. Nadie sabe cuánto cederá la demanda y el futuro de Ford dependerá no solo de que produzca autos que la gente quiere comprar, sino también de que encuentre la forma de generar ingresos que reemplacen a los de sus vehículos más pesados, expresó Efraim Levy, analista de Standard & Poor's.

Ello probablemente implique eliminar más plazas de trabajo. La empresa ya dijo que se propone reducir en un 15% su plantilla y que 200 empleados dejaron de trabajar el 30 de junio. También llegó a acuerdos con otros empleados que se jubilaron anticipadamente o aceptaron arreglos para irse de la empresa. Pero estos recortes no bastan. Por eso Ford se propone vender muchos autos europeos junto con otros nacionales, como el nuevo Taurus y versiones híbridas del Fusion y el Milan.

"Los autos que Ford vende en Europa son muy buenos", afirmó Jeremy Anwyl, presidente del portal de automóviles Edmunds.com. Agregó que algunos de ellos podrían venderse bien en Estados Unidos.

Ford y las demás firmas automotrices estadounidenses encaran el desafío planteado por el cambio de hábitos de los automovilistas como consecuencia del alza de los precios de la gasolina y también la competencia extranjera, ya que compañías como Toyota y Honda tienen una importante presencia en el mercado estadounidense.

"Había que cambiar de estrategia y creo que Mulally sabe bien lo que hay que hacer", señaló Anwyl. "La gente quiere comprar productos estadounidenses".

 

AP

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