Según indicó el
chileno Nicolás Eyzaguirre, director del Departamento del Hemisferio
Occidental del FMI, "las perspectivas para la región dependen de las
medidas políticas que se tomen en Europa".
El FMI anunció el
pasado 24 de enero una rebaja de cuatro décimas en las perspectivas de
crecimiento económico de Latinoamérica para 2012, hasta el 3,6 por
ciento, en un entorno global aún con riesgos debido a la crisis en la
eurozona.
Eyzaguirre indicó que Latinoamérica debe "esperar lo
mejor, pero prepararse para lo peor", pese a que la región goza de un
impulso interno favorable y sistemas financieros estables.
No
obstante, recomienda que los países latinoamericanos mantengan tipos de
cambios flexible y se preparen para una caída en los precios de las
materias primas, que se espera retrocedan un 5 por cierto para el
petróleo y un 14 por ciento de media para productos no petroleros.
Para Latinoamérica y el Caribe un crecimiento mundial más débil, que
el FMI espera que en 2012 sea de un 3,3 por ciento frente al 3,8 de
2011, y unos precios de materias primas a la baja se traduce en
perspectivas menos favorables.
No obstante, Eyzaguirre señaló
que el hecho de que el crecimiento de Estados Unidos se mantuviera en el
1,8 por ciento en la revisión del "Informe de Perspectivas Económicas
Mundiales" de enero permite adelantar un contexto de estabilidad para la
economía mexicana y las centroamericanas.
Mientras tanto, en
Suramérica las condiciones menos favorables a nivel global,
especialmente por la crisis en Europa, frenarán el crecimiento de la
región que hasta ahora se había mantenido fuerte.
En la región
del Caribe, el análisis de Eyzaguirre los débiles flujos de turismo
procedentes de los países avanzados frenarán también el ritmo de
crecimiento.
EFE