| 2/16/2011 9:00:00 AM

Feria de nanotecnología acerca a Tokio la ciencia del futuro

La feria Nano Tech 2011, el mayor escaparate de nanotecnología del mundo, se inauguró hoy en Tokio con la presencia de más de 500 empresas y avances que prometen revolucionar campos que van desde la medicina hasta el medio ambiente.

Tokio - La habilidad de manipular átomos y moléculas para lograr materiales con nuevas propiedades se veía, hasta no hace mucho, casi como ciencia ficción, pero hoy esta tecnología se ha convertido en parte invisible del día a día y promete abrir nuevos horizontes.

La cita de Tokio, que en esta edición cumple diez años, es una de las grandes plataformas para un sector en el que tradicionalmente EEUU y Asia han llevado la delantera, aunque en los últimos años Europa también se ha asomado con fuerza, con Alemania a la cabeza.

Los organizadores de Nano Tech 2011, que hasta el viernes esperan atraer a 50.000 visitantes, destacaron que con el desarrollo de esta tecnología se han ampliado también sus campos de aplicación, lo que ha abierto las puertas a nuevas vertientes, como la llamada "nanotecnología verde".

Así, la feria muestra este año baterías de segunda generación para automoción, diodos emisores de luz, nanomembranas para purificar agua o tecnologías para energías renovables como muestra, según sus responsables, de que esta ciencia de lo infinitesimal puede jugar un papel clave para una sociedad sostenible.

De forma paralela a la exhibición se ha organizado un simposio de tres días en el que una veintena de empresas y organismos, entre ellos la oficina europea de patentes o gigantes nipones como Toshiba hablarán sobre los últimos avances en I+D sobre este campo.

Pero las aplicaciones de esta tecnología puntera no nutren sólo a la industria: en el campo de la medicina, "permitirá curar enfermedades que a lo mejor hasta ahora no se podían remediar, aunque todavía se está a nivel de investigación", explicó a Efe el físico español Antonio Correia.

Tratamientos, implantes y aparatos quirúrgicos muy mejorados, partículas capaces de suministrar fármacos de forma controlada a zonas concretas o laboratorios en chip para hacer autodiagnósticos en casa son algunos de los productos de consumo que ya son una realidad y que usan la nanotecnología.

Y ésta también ha desembarcado en muchos otros aspectos de la vida diaria, desde los cosméticos o algunos alimentos con nanopartículas añadidas, hasta los discos duros de los ordenadores, las televisiones o los teléfonos móviles.

Entre las novedades presentadas en Nano Tech en el campo electrónico se encuentra, por ejemplo, un dispositivo patentado por el español Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) que convierte las vibraciones en electricidad y que podría aplicarse para recargar teléfonos móviles.

También se exponen nuevos tejidos y materiales con más dureza y resistencia, pilas, catalizadores o hasta un material biodegradable con bactericida, pensado para envolver alimentos y creado con arcilla y una proteína del maíz, detalló a Efe Pedro Serena, uno de los investigadores del CSIC.

Aunque la manipulación de átomos y moléculas promete abrir horizontes inimaginables hace algunos años, se trata de una tecnología que no está exenta de polémica.

El propio Serena indicó que existe preocupación por la posibilidad de que al manipular la materia a escala tan pequeña aparezcan nuevos fenómenos, con riesgos potenciales como la toxicidad, aunque en muchos países el debate aún está en su fase inicial.

Está previsto que la feria Nano Tech se clausure este viernes tras la entrega de los galardones a las tecnologías más originales; el año pasado, el Gran Premio fue para la empresa nipona Gunze por una gama de productos con innovadoras nanofibras.

 

(Efe)

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?