Dinero.com Revista Dinero

Estados Unidos ahorra detrás de las rejas

| 2/28/2013 9:56:00 AM

Estados Unidos ahorra detrás de las rejas

Estados Unidos, el país del mundo con más personas encarceladas por habitante, lleva dos años consecutivos reduciendo el número de reos en sus prisiones, cuya principal causa es el ahorro.

Washington - "Durante la última década o más, los costes por encarcelamientos han sido de los que han crecido más rápidamente dentro de los presupuestos estatales", dijo Michael Horn, profesor asociado de la Universidad John Jay de Justicia Criminal en Nueva York.

"Incluso si el número de personas encarceladas era constante, los costos subían (...) con los aumentos en los salarios, los costos de pensiones y la inflación", añadió.

Un estudio reciente de la Conferencia Nacional de Legislaturas Estatales (NCSL) refleja el cierre de 35 establecimientos penitenciarios para adultos en 15 estados diferentes durante los últimos dos años, cifras que algunos gobernadores quieren aumentar.

"Creo que en EE.UU. seguirá disminuyendo el número de presos para reducir los costos de encarcelamiento, la situación tanto en términos económicos como en el daño causado a las comunidades es demasiado grave", argumenta Horn, haciendo referencia a la estricta legislación estadounidense respecto a algunos delitos menores.

Durante el año 2011, al que corresponden los datos más recientes de la Oficina de Estadísticas de Justicia, la población total de prisioneros en EE.UU. disminuyó por segundo año consecutivo, a menos de 1,6 millones de reclusos, 15.023 menos que en 2010, una disminución del 0,9% de la población penitenciaria total.

Para el experto en operaciones carcelarias y consultor de justicia criminal Jeff Eiser, todo el sistema de justicia criminal estadounidense se está viendo afectado por la crisis económica.

"Después de décadas intentando construir nuevas prisiones "para combatir el crimen" la realidad ha llegado: simplemente no nos podemos permitir operar todas las prisiones que hemos construido", asegura Eiser a Efe.

Según los datos oficiales, entre 1982 y 2001 los presupuestos estatales para los correccionales se triplicaron, hasta llegar a casi los US$54.000 millones, mientras que a finales de 2012 el gasto era un 9% inferior.

Sin embargo, Horn pide prudencia ante los nuevos números.

"El que la población carcelaria de EE.UU. haya disminuido por segundo año consecutivo, después de más de 20 años de crecimiento constante, es un avance importante y alentador, pero el cambio es aún leve y es demasiado pronto para llamarlo una tendencia", advirtió.

Aunque el ahorro presupuestario es una de las razones fundamentales, una combinación de la caída de las tasas de delincuencia, y una suavización de las penas en algunos delitos está ayudando a reducir también los inquilinos en las prisiones.

"En muchos estados, las penas por delitos no violentos por drogas se han mitigado y esto es un gran impulsor del cambio", explica el profesor de la John Jay.

El deseo de ahorrar quedó patente este mismo martes, cuando la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) reveló que han empezado a salir inmigrantes indocumentados con delitos menores de los centros de detención ante la posibilidad de que a partir del viernes se ejecuten los recortes indiscriminados al gasto público.

Cientos de ellos fueron puestos en libertad la semana pasada "para asegurar que los niveles de detención se mantengan en el presupuesto" de la oficina, explicó su portavoz, Gillian Christiansen.

Sin embargo, el ahorro en las cárceles, el cierre de penitenciarías y la reducción del número de presos son asuntos delicados que también tienen que ver con la seguridad nacional.

"Siempre habrá una necesidad de encerrar a 'lo peor de lo peor' entre los delincuentes, pero los presos que requieran mínima o mediana seguridad pueden ser alojados en instalaciones de diferentes tipos en lugar de en una prisión cara y convencional", explicó el consultor.

Eiser apoyó la idea de albergar a los delincuentes comunes "en lugares más baratos".

Los expertos consultados coincidieron en que una reestructuración correcta no tiene por qué suponer una amenaza.

"Simplemente menos dinero significa menos de todo, y eso incluye a las prisiones", concluyó Eiser. 

EFE/D.com

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

>

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×