| 9/14/2011 6:00:00 PM

España entregará a Libia US$ 480 millones embargados a Gadafi

La ONU autorizó a España a entregar al nuevo Gobierno libio los 350 millones de euros (US$ 480,5 millones al cambio actual) de fondos del régimen de Muamar el Gadafi que permanecían bloqueados, con el fin de que sean empleados para la reconstrucción del país y acciones humanitarias.

La ministra española de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, informó de esta decisión del Comité de Sanciones de la ONU durante una comparecencia en el Congreso, la Cámara Baja del Parlamento, parar informar de las últimas actuaciones del Ejecutivo en relación con la crisis en Libia.

Los 350 millones de euros, más otros 16 millones (US$ 22 millones) desbloqueados a final de agosto para ayuda de emergencia, suponen la práctica totalidad del dinero en metálico que Gadafi tenía depositado en España, señaló la ministra Jiménez.

Estos fondos estaban intervenidos en virtud de las medidas impuestas por Naciones Unidas contra el régimen de Gadafi cuando comenzó la guerra contra los rebeldes.

A esta cuantía, se sumarían otros depósitos y bienes del dictador, como los intereses de bonos de deuda española, una finca en la provincia de Málaga (Andalucía, sur) con un valor catastral de unos 45 millones de euros (US$ 61,6 millones) y una cuenta bancaria con cerca de 500.000 euros (US$ 685.000) de uno de sus hijos.

Se estima que los fondos que Gadafi tenía en el extranjero rondan los 35.000 millones de euros (US$ 47.950 millones), de los que se esperan desbloquear de manera inmediata unos 15.000 (US$ 20.550 millones), como señaló el presidente francés, Nicolas Sarkozy, en la cumbre sobre Libia del pasado día 1 en París.

En su comparecencia ante el Congreso, Jiménez informó de que el dinero procedente de España tendrá como objetivo atender las necesidades básicas de la población, contribuir a la reconstrucción y favorecer la transición en el país.

La ministra recordó también los 6,6 millones de euros (US$ 9 millones) que España ha donado desde el inicio del conflicto para asistencia humanitaria.

Jiménez garantizó que esta ayuda española continuará, especialmente en el aspecto sanitario, con el desplazamiento de equipos médicos a Libia para atender las necesidades más urgentes.

También está previsto prestar atención hospitalaria en España a algunos ciudadanos libios heridos de gravedad durante el conflicto.

Libia no era hasta ahora un país destinatario de fondos de desarrollo españoles al tener un nivel de renta superior por sus recursos energéticos; no obstante, Jiménez dijo que considera oportuno estudiar la posibilidad de que pase a ser un país prioritario de la cooperación a partir de 2012 para fortalecer sus nuevas instituciones democráticas.

La titular de Exteriores expresó su confianza en que las empresas españolas que tenían presencia en Libia, como Repsol YPF, reanuden pronto su actividad para ayudar también a impulsar la economía del país.

España, dijo la titular de Exteriores, está comprometida a participar en la misión que la ONU prevé poner en marcha en Libia, así como en la tarea que sigan desempeñando la OTAN y la UE.

Jiménez valoró el plan trazado por las nuevas autoridades libias para consolidar la democracia en el país, lo que -dijo- refuerza su credibilidad ante la comunidad internacional.

Sobre el hecho de que la sharía (ley islámica) sea la única fuente de legislación del nuevo estado, la ministra lo consideró "entendible" al ser Libia un país de islamismo moderado y comprometido a respetar el papel de la mujer.

El diputado opositor de la coalición Izquierda Unida (IU), Gaspar Llamazares, censuró que España acepte este hecho. "No sabía que la ley islámica es la transición democrática que al Gobierno le gusta para esos países", dijo. 

(EFE)
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?