"Estamos convencidos desde el
gobierno que la situación actual de penalización de los mercados, la que
estamos sufriendo hoy,
no se corresponde con los esfuerzos ni con la
potencialidad de la economía española", dijo el ministro de Economía
español De Guindos desde la cumbre de líderes del G20, que agrupa a los
países más desarrollados y a economías emergentes.
"Eso es algo que (en los mercados) se tiene que acabar reconociendo en los próximos días, en las próximas semanas", añadió.
La
deuda española llegó el lunes a un interés el interés del 7% en la
última jornada de presión en los mercados, y que amenaza con condenar a
España a un rescate económico internacional de proporciones
incalculables.
El tema de la crisis en Europa ha dominado los
comentarios preparatorios a la cumbre del G20 que se inaugura por la
tarde del lunes.
El rendimiento de los bonos de deuda a 10 años
terminó la jornada en 7,12%, un récord negativo para España desde su
entrada en el euro en 1999.
En paralelo, el mismo lunes se reveló
que la tasa de morosidad (los créditos impagados o en riesgo de ello) de
las entidades financieras alcanzó el 8,7% en abril, el peor registro en
18 años.
De Guindos aseguró que la economía española sí tiene
capacidad de crecimiento y que ha corregido sus desequilibrios en los
sectores bancarios e inmobiliarios, cuya mala situación llevó a España
hasta la actual crisis.
Lo que ha hecho España, añadió, "antes que
después va a empezar a dar sus frutos, en términos de percepción por
parte de los mercados, porque la economía española es una economía
sólida".
Apenas el domingo, a su llegada para participar en la
cumbre del G20, el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, había
dicho a la prensa que los resultados de las elecciones de Grecia a
favor del partido que respalda mantenerse en la zona euro era una buena
noticia no sólo para la nación helena, sino para España y toda la Unión
Europea.
Sin embargo, la calma inicial que resultó de los comicios
en Grecia, los mercados continuaron una respuesta negativa frente a la
situación española, lo cual llevó a De Guindos a salir a dar una
respuesta .
"España está comprometido con la consolidación fiscal,
desde una situación que no fue sencilla a finales del año pasado, y
también está comprometida absolutamente con las reformas económicas y
con el futuro de un crecimiento económico, de alentar el crecimiento
económico en nuestro país", dijo el ministro.
La situación de su
sistema bancario llevó a España a pedir la ayuda económica de la Unión
Europea, que se comprometió a prestar hasta 100.000 millones de euros
(unos 125.000 millones de dólares).
Y aunque algunos esperaban que
el anuncio del rescate calmara a los mercados, la reacción ha sido
negativa por la falta de detalles del monto que realmente necesitará
España y los detalles del mecanismo para implementarlo.
El Banco Mundial, por ejemplo, señaló el domingo que el manejo del rescate "fue extremadamente pobre".
AP