| 8/12/2011 12:00:00 PM

En Jerusalén, eruditos estudian la evolución de la Biblia

Un gráfico proyectado sobre la pared de una oficina en Jerusalén revela algo que provocaría sobresalto a muchos lectores del Antiguo Testamento: el texto sagrado que la gente veneraba en el pasado no es el mismo que se estudia hoy.

Jerusalén — La versión antigua de uno de los libros de la Biblia contiene una frase adicional. Otra parece haber sido modificada para incluir retroactivamente una profecía, después de los sucesos en cuestión.

Los eruditos de la Universidad Hebrea trabajan desde hace 53 años en uno de los proyectos más ambiciosos que se hayan emprendido en materia bíblica: publicar la edición definitiva del Antiguo Testamento, o Biblia Hebrea, y rastrear hasta el último detalle de su evolución a lo largo de los milenios.

Para muchos judíos y cristianos, la religión dicta que las palabras de la Biblia en el original hebreo son divinas, inalteradas e inalterables. Pero el trabajo en curso de los detectives del Proyecto Biblia revela que este texto fundacional del judaísmo, el cristianismo y el islam conoció cambios durante largos períodos de su historia, y que su transmisión fue más desprolija y afectada por el error humano de lo que imagina el lector moderno.

Se trata de una empresa tan minuciosa, que en más de medio siglo de trabajo los eruditos han publicado apenas tres de los 24 libros de la Biblia Hebrea. A este paso, el producto final se habrá completado dentro de unos 200 años. 

Los eruditos han pasado años estudiando con lupa manuscritos tales como los Rollos del Mar Muerto, traducciones griegas manuscritas en papiros egipcios, una Biblia impresa en Venecia en 1525, manuscritos en pergamino, la Torá Samaritana y rollos en arameo y en latín.

El texto actual difiere de las versiones anteriores en varios lugares: diferencias que son la prueba de los inevitables tropiezos verbales, los errores de los escribas y otras huellas humanas que se convirtieron en parte de la Biblia en su transmisión oral y escrita.

Un gráfico proyectado sobre una pared mostraba variaciones en un solo verso del libro del profeta Malaquías.  En el texto que se conoce actualmente, el verso alude a "los que juran mentira". Los estudiosos han descubierto en escritos rabínicos del siglo V de nuestra era que la frase era más larga: "los que juran mentira por mi nombre".
 
En otro ejemplo, del Deuteronomio, un pasaje que habla de los mandamientos entregados por Dios "a vosotros" antes decía "a nosotros", un cambio significativo. 

El Libro de Jeremías como se conoce hoy es aproximadamente 12% más extenso que el de los manuscritos de hace dos milenios conocidos como los Rollos del Mar Muerto. La profecía sobre el robo y la devolución de objetos del Templo por soldados babilónicos parece haber sido añadida después de los sucesos.

El Proyecto Biblia comenzó en 1958, el mismo año que un manuscrito de valor inestimable llegó a Jerusalén, sacado de contrabando de Alepo, Siria, por un comerciante judío en quesos que lo ocultó en su lavarropas. Se trata del Códice de Alepo, considerado la versión más antigua y exacta del texto completo en hebreo.

AP

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