| 10/9/2006 12:00:00 AM

Empresarios: A prepararse para TLC con Chile

Proexport recomienda trabajar en la competitividad de productos y en la identificación de nichos de mercado.

Bogotá.- Ante la inminente firma del Tratado de Libre Comercio con Chile, en noviembre de este año, los empresarios colombianos deberán empezar a trabajar desde ahora, tanto en la identificación de nichos de mercado, como en la preparación de sus productos y la ampliación de su capacidad de producción.

Así lo señaló María Victoria Iragorri, Directora de Proexport en el país austral, quien indicó que, producto de este acuerdo, los exportadores colombianos podrán aprovechar la aceleración de los cronogramas de desgravación de algunos productos, y entrar de manera más rápida y efectiva.

“Con este tratado se lograrán superar las barreras de acceso al mercado, lo que incrementará el flujo comercial entre los dos países. Este acuerdo tiene implicaciones especiales para los servicios, compras estatales, y proyectos de inversión” añadió Iragorri.

En la actualidad, Colombia tiene un Acuerdo de Complementación Económica con Chile, firmado en 1994, mediante el cual se acordó liberar del pago de gravámenes al comercio recíproco. Actualmente, el 95 por ciento del universo de productos se encuentra exento del pago de arancel.

Por ello, el tratado que se negocia en el momento apunta a profundizar las relaciones comerciales bilaterales, incorporando nuevos temas prioritarios para los dos países como, por ejemplo, la inversión. El proceso de negociación cuenta con seis mesas de discusión, entre ellas, acceso a mercados; reglas de origen y procedimientos aduaneros; obstáculos al comercio; reglas, procedimientos y medidas de defensa comercial; contratación pública; y servicios de inversión.

El comercio entre los dos países ha mantenido un ritmo ascendente durante los últimos tres años, que se refleja en el incremento de las importaciones y exportaciones. En el último caso, Colombia pasó de exportar 188 millones de dólares en 2003, a 296 millones en 2005, duplicándose el monto. Por su parte, durante los seis primeros meses del año, Colombia exportó a este mercado 117 millones de dólares, de los cuales 108 millones corresponden a bienes no tradicionales, y el monto restante a exportaciones de café, petróleo y carbón.

El país austral es el socio comercial número 19 de Colombia, y ante la firma del TLC se proyecta su ascenso en este escalafón. Según Iragorri, durante los últimos tres años el comercio chileno presentó una tendencia creciente, que se calcula entre el 15 y el 18 por ciento, principalmente en exportaciones no tradicionales. “Esto se logró mediante la identificación de sectores potenciales diferentes a los usualmente comercializados” indicó la funcionaria.

A nivel latinoamericano, Colombia ocupa el puesto número cuatro en la lista de proveedores chilenos, sin embargo su participación es de tan solo el 3 por ciento. A su vez los aranceles que pagan los productos colombianos en este mercado, es el segundo más alto de la región, con un promedio del 1,20 por ciento, que se explica principalmente por el arancel impuesto al azúcar, que es del 26 por ciento, producto que representa el 10 por ciento de las exportaciones nacionales a este mercado.

Chile es un mercado de nichos, no de grandes volúmenes, donde existe una mayor especialidad y concentración en los canales de distribución, y un avanzado desarrollo de la venta al detal. Teniendo en cuenta estas características, Proexport identificó una serie de productos que podrían tener ventajas competitivas en este país, como: grasas vegetales, azúcar, confitería, muebles tapizados en cuero, plásticos como materias primas, materiales de construcción, ropa interior femenina, autopartes, artículos de dotación de hogar, y productos farmacéuticos, entre otros.

Además, la Entidad estableció una serie de pautas o recomendaciones que los empresarios colombianos deben tener en cuenta a la hora de negociar en Chile como por ejemplo desarrollar un análisis detallado de precios, ya que este es un factor determinante en la decisión de compra del consumidor; establecer una estructura de costos que les permita ingresar y permanecer; estar dispuestos a fabricar marca propia, pues es la tendencia del mercado; conocer la estacionalidad en las compras de determinado tipo de productos; e investigar todo lo concerniente a logística; entre otros.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?