| 11/1/2006 12:00:00 AM

Empadronamiento de hispanos se queda corto

La experiencia indica que no es fácil llevar a la gente a las urnas y que las protestas callejeras no bastan para movilizar a los inmigrantes a la hora de votar. Más bien, habrá que esperar a que ese sector aumente su participación política a medida que pasa el tiempo.

Nueva York.- Luego de las multitudinarias protestas de comienzos de año, los militantes de la causa de los inmigrantes se propusieron el objetivo de empadronar a un millón de personas nacidas en el extranjero, mayormente hispanos, para que voten en las elecciones estadounidenses de noviembre.

Pero el balance final fue desalentador y apenas lograron empadronar a 150.000, según admiten.

"La gente enarbolaba carteles que decían 'hoy marchamos, mañana votamos', pero no se referían a un mañana inmediato", comentó Lionel Sosa, estratega político republicano que dirige el portal de internet sin fines de lucro Mexicanos y Estadounidenses que Piensan Juntos (Mexicans & Americans Thinking Together). "Será (un proceso) lento, pero a la larga todo aquél que se postule la un cargo público sabrá que este es un voto que hay que tener en cuenta".

Los inmigrantes salieron masivamente a las calles este año cuando un proyecto de ley de la Cámara de Representantes amenazó con convertir la condición de indocumentado en un delito grave. El Senado descartó esa medida y las dos cámaras legislativas no pudieron ponerse de acuerdo, por lo que la iniciativa quedó archivada por ahora.

Las agrupaciones de inmigrantes trataron de aprovechar el fervor del momento y se propusieron empadronar un millón de personas para las elecciones de la semana que viene y otros dos millones para los comicios presidenciales del 2008.

Sin embargo, Germonique Jones, del Centro para un Cambio en la Comunidad (Center for Community Change), que agrupa a algunas de las principales organizaciones de inmigrantes del país, dijo que fueron empadronadas apenas 146.000 personas, aproximadamente.

Es difícil confirmar la cifra, ya que los organismos gubernamentales no clasifican a los nuevos empadronados según su origen étnico y su lugar de nacimiento, indicó Catherine Ennis, del departamento de estado de Pensilvania.

"Al hablar de un millón, pensamos en el potencial de votantes inmigrantes. Pero nos dimos cuenta de que la comunidad de inmigrantes es compleja, no es monolítica", señaló Jones.

Para empezar, más de un tercio de los 42 millones de hispanos que hay en la nación son menores de 17 años, según el censo del 2005, y no tienen edad para votar. Y nadie sabe a ciencia cierta cuál es el porcentaje de indocumentados, que también están descartados.

Muchos inmigrantes recientes, por otra parte, carecen de información cívica básica. Algunos apenas si entienden cómo funciona el sistema político, cuándo y dónde hay que votar, y cómo dejar de lado la retórica para elegir un candidato. Algunos no saben que pueden pedir información electoral en otros idiomas, que no hay que pagar para votar y que Estados Unidos tiene leyes que protegen al votante.

Jones indicó que la meta ahora es crear "una cultura de participación".

"Una de las enseñanzas que nos dejó todo esto es que hay que trabajar todo el año para empadronar a la gente y para que participe", expresó Lindsay Daniels, quien coordinó los trabajos del Consejo Nacional de la Raza en 20 ciudades a lo largo del verano estadounidense.

Agregó que el empadronamiento de un millón de personas para el 2008 es un objetivo "más realista".

Muchos inmigrantes que conocen el sistema se empadronaron de inmediato.

En Arizona, la organización Mi Familia Vota se concentró en los hispanos que ya se empadronaron y la respuesta fue muy positiva, según el dirigente de esa agrupación Joel Foster. "Llevo diez años trabajando en esto en Arizona. En lugar de tener que salir en busca de la gente, la gente nos está buscando a nosotros", expresó.

Recientemente, en una ceremonia de nacionalización en Brooklyn, decenas de personas que acababan de adquirir la ciudadanía se empadronaron en el momento. "Me interesa mucho votar. Adoro este país", declaró Irma Inés Castaño, una salvadoreña de 57 años, empleada en una fábrica, en un inglés titubeante. "Este país necesita mi voto".

Gladys Prieto, ecuatoriana de 58 años residente en el barrio neoyorquino de Queens, que cuida a personas con problemas de salud en sus casas, llenó el formulario para empadronarse apenas terminó la ceremonia de naturalización. "No me gusta (el presidente George W.) Bush. Quiero votar", señaló.

Jorge Mursuli, presidente de Democracia U.S.A., agrupación de Miami que dice haber empadronado más de 100.000 personas en Arizona, Florida, Nueva Jersey y Pensilvania, comentó que "la gente se interesa cuando ve que hay más candidatos hispanos. Eso es lo que los moviliza".
 
 
AP

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?