| 7/4/2007 12:00:00 AM

Ecuador: advierten prepararse para desdolarización

El país adoptó al dólar como moneda única en reemplazo del sucre en el año 2000 cuando atravesaba una aguda crisis económica que lo puso al borde de la hiperinflación y que causó la quiebra o cierre de la mitad de los 42 bancos existen en esa época.

Quito.- Ecuador debe prepararse de manera responsable para una desdolarización, que puede ser impulsada por factores exógenos a la economía del país, señaló Jorge Dávalos, gerente del Banco Central, según una entrevista de prensa. 

En declaraciones al diario El Universo, publicadas el martes, destacó que "en algún momento, de una manera responsable, profesional, el país debe irse preparando con escenarios de alternativa porque el paso de una dolarización a una desdolarización no necesariamente se puede dar por una decisión propia, pueden darse por factores exógenos".

Precisó que si el precio del petróleo cae a niveles muy bajos y si las remesas de lo migrantes ecuatorianos no viniesen en la cantidad en que están viniendo "produciría un impacto tremendo en la economía, ¿y cómo se sostiene así la dolarización?".

El petróleo aportó en el 2006 alrededor de 2.933 millones de dólares a la economía nacional, mientras que las remesas de los migrantes llegaron a 2.915 millones en el mismo período.

"Hoy dependemos mucho de los ingresos petroleros y estamos sostenidos en buena medida por las remesas (de los migrantes)", destacó.

Reconoció que es necesario "sostener la dolarización hasta que se den las condiciones que se lo permitan" y mencionó que para ello es necesario una política fiscal adecuada, que se generen las suficientes divisas para sostener las importaciones y un crecimiento económico adecuado.

Consultado si el Banco Central está elaborando escenarios para volver a una moneda propia, añadió que "que yo sepa, no".

 

AP

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?