| 1/13/2007 12:00:00 AM

Economía española en ascenso tras años de estancamiento

Los indicios del éxito de España están por doquier: en las relucientes secciones del nuevo y ultramoderno aeropuerto de la capital, en la proyección internacional de arquitectos como Santiago Calatrava y Rafael Moneo, en su vibrante vida nocturna y su ambiente cultural, y más notablemente en su crecimiento económico récord y sus tasas de desempleo, las más bajas en una generación.

Madrid.- Grúas, topadoras y otras máquinas pesadas atoran toda carretera que conduce a Madrid, como señal de la extraordinaria transformación que ha convertido a la otrora pobre nación en una potencia económica.

Pero para España, lo mejor está por venir.

Tres décadas después que la muerte del dictador Francisco Franco la sacó de un estado político y económico letárgico, España está al borde de sobrepasar a Italia en ingreso per cápita. Es una situación que ha dado de qué hablar a ambos países, particularmente a Italia, que durante mucho tiempo veía a España como su eterno pariente pobre.

"Es un buen momento para ser español", dijo José Manuel Campa, profesor de economía y finanzas en la escuela de dirección de empresas IESE en Madrid. "España siempre ha tenido personas excepcionales, pero se tenía la percepción de que lo habían logrado pese a ser españoles. Pero ahora hay un sentimiento, especialmente entre las generaciones más jóvenes, de que el mundo es suyo".

Basta dar un vistazo por dondequiera en Madrid para ver las huellas del progreso. Por cierto, hay tantas mejoras en curso que muchos se quejan de que la ciudad se siente como el sitio de una gran obra de construcción.

La joya que corona todo esto han sido sin duda las mejoras por 7.200 millones de dólares al aeropuerto de Barajas en Madrid, con una reluciente nueva terminal que luce un techo ondulante y trenes automatizados que llevan a los pasajeros a la terminal.

Pero el auge no está limitado en modo alguno a la capital. A nivel nacional el producto interno bruto creció 3,5% en el 2005 y el gobierno espera contabilizar un crecimiento de al menos 3,4% para el 2006.


El desempleo, cerca del 8%, está a su nivel más bajo en 27 años, 20% por debajo de lo que era a principios de la década de 1990. Los precios de las viviendas han aumentado más del triple en los últimos 10 años, dice el Banco Central Español, rebasando incluso el candente mercado estadounidense en ese mismo período. Y los precios aún siguen en alza.

¿Cómo sucedió esto?
Gran parte de la respuesta es la Unión Europea. Durante la pasada década, España se ha beneficiado de un aumento sin precedentes en la inversión en el sector de la construcción y del consumo privado, avivado grandemente por tasas de interés establecidas por el Banco Central Europeo. Las tasas han sido bajas, y relativamente alta la inflación en esta economía de rápido movimiento, así que se ha generalizado solicitar préstamos aquí.

Al mismo tiempo, España ha sido uno de los más grandes receptores de ayuda económica y estructural de la UE, cerca de 85.000 millones de dólares desde el 2000.

Desde la muerte de Franco, España ha tenido una sucesión de gobiernos estables _tanto de izquierda como de derecha_ que han implementado políticas económicas responsables y enfocadas a promover los negocios. Han liberalizado las leyes del trabajo para facilitar la contratación y despido de empleados y privatizado los gigantes de propiedad del gobierno como Telefónica, Gas Natural y la aerolínea Iberia.

Al mismo tiempo, el jefe de gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de 46 años, ha sacudido las tradiciones católicas del país al legalizar el matrimonio entre personas del mismo sexo y facilitar el divorcio o el aborto.

Mientras tanto Italia, encabezada por políticos de más edad, ha caído en un estado de apatía económica. El crecimiento está casi en cero y su déficit presupuestario ha excedido el 3% de su PIB cada año desde el 2002, en violación a las reglas de la UE.

El gobierno formado por el primer ministro Romano Prodi la primavera pasada se ha visto tan impedido por sus compañeros de coalición, entre los cuales incluyen a los partidos ex comunistas con profundos vínculos sindicales, que las reformas estructurales no han sido abordadas seriamente.

El gobierno anterior de centro derecha de Silvio Berlusconi decepcionó a aquellos que pensaron que usaría su acumen para los negocios para resolver los problemas económicos de Italia. Los opositores lo acusaron de promover leyes diseñadas para proteger sus propios intereses.

De acuerdo con cifras de la UE, el PIB por cápita de España es 98,2% del promedio del bloque, en tanto que el de Italia es del 100,5%. Los economistas y políticos de España dicen que España rebasará a Italia antes del 2009, y posiblemente antes.

En años recientes, aproximadamente 4 millones de personas de Sudamérica, Europa del Este y Africa han llegado en busca de empleo, proporcionando la mano de obra barata que España tanto necesitaba a la vez que los españoles con entusiasmo daban la bienvenida a la modernización tras décadas de estancamiento durante la dictadura franquista.

Las compañías españolas han extendido su alcance más allá de las fronteras. En el 2006, Grupo Ferrovial encabezó un conjunto de inversionistas en la adquisición por 19.500 millones de dólares de BAA de Gran Bretaña, el más grande operador de aeropuertos del mundo. Más adelante el mismo año, Iberdola SA ofreció 22.500 millones de dólares para adquirir la compañía de multiservicios energéticos Scotish Power plc.

España recientemente rebasó a Canadá como la octava economía más grande del mundo, de acuerdo con el Banco Mundial, escaño que muchos sienten debería ocupar alguno de los del Grupo de los Ocho entre la élite de países más industrializados del mundo.

Pese a los buenos tiempos, podría haber problemas más adelante.

Muchos economistas dicen que el mercado de la vivienda en España está experimentando una burbuja, y advierten sobre repercusiones dramáticas en la economía general si se revienta. La corrupción, que involucra sobornos por otorgar permisos de construcción, está considerada por muchos como una epidemia nacional.

Muchos están disgustados por considerar que la relativa prosperidad ha incrementado las desigualdades sociales. Los precios altísimos de las viviendas dificulta que los jóvenes dejen el nido familiar.

Y hay un fuerte temor, particularmente entre conservadores, de que el apoyo de Rodríguez Zapatero a una mayor economía para la económicamente poderosa Cataluña y otras regiones a final de cuentas dividirá el país.

Pese a esas quejas muchos españoles dicen estar orgullosos de la imagen del país como una nueva fuerza ascendente, tanto económica como política.

En años recientes la industria vitivinícola ha crecido en España, con una amplia gama de estilos, desde los viñedos exclusivos de las Islas Canarias frente a la costa del Africa hasta los antiguos estados productores de cerezas en el sur, pasando por las regiones productoras de vino tinto de la Rioja y Ribera del Duero.

España luce cinco restaurantes Michelin de tres estrellas, casi una décima parte de la totalidad de tales establecimientos en todo el mundo.

Pedro Almodóvar es uno de los más célebres directores de cine. Su última obra, "Volver", protagonizada por la española Penélope Cruz, es favorita para darle a Almodóvar su segundo Oscar por mejor película extranjera.

España se reafirmó como centro de gran arquitectura con la inauguración del Museo Guggenheim de Frank Gehry en Bilbao, que ha sido elogiado como uno de los más importantes edificios de la era moderna.

"Creo que la idea de que esto era un lugar culturalmente atrasado _lo que siempre estuvo muy arraigado entre la élite española_ ha desaparecido completamente", afirmó Charles Powell, profesor de historia en la Universidad de San Pablo-CEU en Madrid. "Hay un sentimiento de logro".

 

AP

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