| 8/4/2010 12:30:00 PM

Economía china a punto de rebasar a la japonesa

China pronto rebasará a Japón como la segunda economía más grande del mundo en el marco de un resurgimiento que está cambiando todo, desde el equilibrio militar y financiero mundial hasta la forma en que se diseñan los automóviles.

Beijin.- Dependiendo del sistema de medición que se emplee, los chinos ya son la segunda economía mundial, superada únicamente por la producción de Estados Unidos, lo que resalta una prominencia que los chinos no veían desde el siglo XVIII, cuando China fue por última vez el eje militar, tecnológico y cultural de Asia.

China ya es el principal exportador del mundo, así como el principal comprador y productor de acero, y su influencia mundial sigue aumentando. Las fortunas de fabricantes de automóviles de Detroit y de empresas siderúrgicas brasileñas dependen de las compras de China. La creciente riqueza trae aparejada una mayor presencia política: la presión de China ayudó a las naciones en desarrollo a tener más voz en el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.

"Japón es una potencia que impulsa al resto de Asia", expresó Rob Subbaraman, especialista en Asia de Nomura Securities. "Pero los vientos están cambiando y China está alcanzando una enorme influencia sobre el resto de Asia, incluida Japón".

El crecimiento chino va acompañado de grandes contradicciones. La brecha entre la elite que se benefició más con tres décadas de reformas y el resto de la población es tan grande que China tiene decenas de multimillonarios mientras que el ingreso promedio de sus 1.300 millones de habitantes es uno de los más bajos del mundo. Beijing lanzó dos misiones espaciales tripuladas y habla de exportar trenes de alta velocidad a California y Europa, pero en rincones de China hay familias que viven en cuevas.

Los japoneses figuran entre los pueblos con mejores sueldos. El ingreso promedio del año pasado fue de US$37.800, comparado con US$3.600 en China. El ingreso promedio de Estados Unidos, cuya economía sigue siendo de lejos la más grande, es de US$42.240.

Estados Unidos, no obstante, trata de salir de una crisis financiera, en tanto que Japón lleva dos décadas de estancamiento económico.

"Creo que todos en la región tratan de beneficiarse del dinamismo económico chino, al tiempo que buscan asegurarse de que China no se convierte en una potencia hegemónica", expresó Greg Sheridan, jefe de noticias internacionales del diario The Australian.

No está claro cuándo China pasará a Japón. Todo dependerá de las impredecibles tasas de cambio y de otros factores difíciles de calibrar, ya que los dos países usan sistemas distintos de medir sus economías.

En todo caso, el producto interior bruto chino en el 2009 fue de US$4.980 billones y el de Japón de US$5.070 billones.

"Probablemente suceda en el último trimestre del año", opinó Julian Jessop, de Capital Economics de Londres, en un correo electrónico.

Beijing ya se maneja como si hubiese rebasado a Japón.

"China es la segunda economía mundial", declaró un vicegobernador del banco central chino, Yi Gang, a fines de julio en un foro cibernético.

Australia es uno de los principales beneficiarios del voraz apetito de mineral de hierro, carbón y otras materias primas. Ese apetito la ayudó a sobrellevar la crisis mundial e hizo que modificase su actitud hacia China, buscando un acercamiento con un país hasta hace poco considerado una amenaza.

Desde una perspectiva histórica, el crecimiento chino marca un retorno al status que mantuvo la mayor parte de los últimos 2.000 años como la gran potencia asiática.

Luego de producir un tercio de los bienes mundiales, China entró en un período de declinación en el siglo XIX, pues sus líderes se negaron a adoptar la tecnología occidental, como hizo Japón. Hacia 1930 China generaba apenas un 1% de la producción industrial mundial.

Una guerra civil permitió la llegada del comunismo, el cual a su vez dio paso a una serie de reformas, incorporando prácticas de libre empresa, iniciadas por Deng Xiaoping, que permitieron a cientos de millones de chinos salir de la pobreza.

Desde que comenzaron las reformas en 1979, China pasó a ser el país donde resulta más barato producir bienes industriales. Es el principal exportador y produce la mitad del acero que consume. Quiere ser algo más que un país que produce bienes baratos y crear industrias tecnológicas, campo en el que todavía no ha tenido éxito.

Por más que los ingresos per cápita sean bajos, el mercado chino es muy apetecido por firmas extranjeras en vista de su tamaño. Numerosas empresas extranjeras ya están produciendo bienes pensando en el consumidor chino. El año pasado Hermes, empresa francesa que produce bienes de lujo, creó la marca Shang Xia, que pondrá en el mercado productos destinados a los chinos.

A diferencia de Japón, que renunció a ser una potencia militar tras su derrota en la Segunda Guerra Mundial, China se siente el gran bastión militar asiático y su producción de equipo militar va en aumento.

La demanda china de materias primas alimenta las arcas de países tan diferentes como Angola y Kazajstán.

Los chinos hacen sentir su presencia incluso en Africa.

"Africa tiene ahora un modelo de desarrollo", expresó Derek Scissors, de la Fundación Heritage de Washington. Ya no buscan las inversiones de Occidente, que generalmente vienen con condiciones. "Ahora tienen la alternativa china", señaló Scissors.

La presión china ayudó a darle mayor figuración al mundo en desarrollo en el Banco Mundial y el FMI, donde naciones como México tienen ahora voz en el manejo de esos organismos.

Algunos analistas creen que China puede llegar a tener una economía más grande que la estadounidense.

El Banco Mundial dijo que podría superarla hacia el 2020, pero que sus ingresos per cápita seguirán siendo muy inferiores, comparables a los de Latinoamérica.

 

AP

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