| 8/2/2006 12:00:00 AM

Dueño de Univisión vende la cadena en el momento oportuno

Se calcula que Perenchio se llevaría más de US$1.000 millones en el acuerdo que se cree se formalizará a principios del año próximo. Según la revista Forbes, sus bienes ya rondan los US$2.900 millones.

Corría el año 1985 y Andrew Jerrold Perenchio, agente de Hollywood, promotor de boxeo y empresario, buscaba la oportunidad de convertirse en multimillonario.

Perenchio supuso que podía comprar la cadena de salas de cine Loews por 160 millones de dólares para transferirla más adelante a los estudios cinematográficos ávidos por tener una participación en los cines.

El acuerdo suscitó dudas en Hollywood: ¿había pagado demasiado por la adquisición? Pero menos de dos años después, Perenchio vendió la cadena con salas en ocho estados por unos 300 millones de dólares.

Ahora, a los 75 años, Perenchio se propone beneficiarse de otro negocio lucrativo.

Hace algunas semanas accedió a vender su mayor posesión, la gigantesca cadena Univision Communications Inc. a un grupo de inversionistas privados por 12.300 millones de dólares, además de la asunción de una deuda de 1.400 millones.

Se calcula que Perenchio se llevaría más de 1.000 millones de dólares en el acuerdo que se cree se formalizará a principios del año próximo. Según la revista Forbes, sus bienes ya rondan los 2.900 millones de dólares.

"No comete grandes errores", comentó el productor de Hollywood Bud Yorkin, que fue socio comercial de Perenchio en las décadas del 70 y el 80. "Siempre tiene el sentido de oportunidad: cuándo entrar y cuándo salir".

Perenchio no es hispano ni habla español. Por cierto, casi nunca habla públicamente, y por medio de una portavoz de Univisión se negó a ser entrevistado para este artículo.

Sus antecedentes comerciales son elocuentes.

"Jerry es más de hechos que de palabras", dijo su amigo y ex alcalde de Los Angeles Richard Riordan.

Bajo la conducción de Perenchio, Univisión ha prosperado: en muchos mercados sus emisoras tienen más teleaudiencia que las cadenas en idioma inglés en los horarios preferenciales. Sus tres cadenas de televisión, televisoras locales y otras propiedades han llegado a ser los medios más populares para los hispanos en Estados Unidos, cuyo poder económico se calcula sobrepasará los 1.000 millones de dólares para fines de la década, según el Centro Selig de Crecimiento Económico en la Universidad de Georgia.

Después de 14 años al timón de Univisión, su decisión de venderla ha sido considerada como una nueva prueba de oportunismo.

Perenchio empezó temprano en el negocio del espectáculo, como estudiante a principios de la década del 50 en la Universidad de California en Los Angeles, donde contrataba bandas musicales.

Después de un paso por la Fuerza Aérea, el nativo de Fresno trabajó como agente teatral para Music Corp. of America. Cuando las leyes antimonopólicas forzaron a la compañía a vender su agencia de talento artístico, Perenchio lanzó su propia firma, Chartwell Artists, que llegó a contratar a íconos de Hollywood como Marlon Brando y Elizabeth Taylor.

En la década del 70, Perenchio se aventuró en el negocio deportivo como copromotor de la primera pelea entre los entonces invictos Muhammad Ali y Joe Frazier. Perenchio vio el potencial y garantizó una bolsa de 5 millones de dólares.

"Les ganó a todos", dijo Bill Caplan, publicista de boxeo que trabajó para Perenchio a mediado de los años 70.

Esas apuestas arriesgadas eran características de Perenchio. Avido jugador de póquer, ofreció pagar un millón de dólares más gastos a Ali y a Frazier para promover la pelea de desquite, dijo Caplan.

Don King terminó promoviendo la pelea, pero eso no disuadió a Perenchio. En 1973 promovió el partido de tenis entre Bobby Riggs y Billie Jean King. Ese mismo año se asoció con Yorkin y Norman Lear después de contribuir a lanzar las bandas sonoras de dos de los grandes éxitos televisivos de ambos: "All In The Family" y "Sanford & Son".

"Estábamos desarrollando la compañía. Necesitábamos a alguien que supiera qué hacer", dijo Yorkin. "El fue quien lo hizo todo".

Las primeras incursiones de Perenchio en el mercado hispano también fueron en la década del 70, cuando su compañía fue propietaria de una emisora en español en Los Angeles y luego otra en Nueva York. Las dos fueron vendidas en 1982, pero Perenchio mantuvo su interés en el mercado.

En 1992 se asoció con Emilio Azcárraga Milmo, en ese entonces titular del Grupo Televisa SA de México, y el zar de los medios de comunicación venezolanos Gustavo Cisneros para comprar Univisión por 550 millones de dólares a Hallmark Cards Inc. Perenchio mantuvo un porcentaje mayoritario, evitando así problemas con las reglas estadounidenses que impiden a los extranjeros poseer emisoras.

En una acción que contribuyó a establecer el dominio de Univisión en las tasas de audiencia, Perenchio concretó un acuerdo con sus socios que acordó a Univisión derechos exclusivos para transmitir sus programas televisivos en Estados Unidos.

Los programas de Televisa, en particular, contribuyeron a que Univisión se consolidase como líder en el mercado hispano delante de rivales como Telemundo, con sede en Hialeah, Florida, y Azteca America, la emisora estadounidense de TV Azteca SA de México.

Después de erigir Univisión en un gigante, Perenchio consideró que había llegado la oportunidad de aprovechar las ganancias.

Algunos sugieren que esa decisión podría reflejar algo más.

"Univisión bien podría haber llegado al máximo nivel de audiencia que podría alcanzar jamás", comentó Julio Rumbaut, ex asesor de Univisión que ahora es consultor privado en la prensa hispana.

Y Telemundo _propiedad de la cadena televisiva NBC de General Electric Co._ y TV Azteca siguen siendo amenazas potenciales, agregó Rumbaut.

La principal ventaja de Univisión en el mercado _su acuerdo de licencia exclusiva de programas_ expira en el 2017, pero Univisión podría perder esa ventaja si cuaja una objeción legal planteada por Televisa ante la justicia.

Esas posibilidades representaban un panorama poco promisorio para atraer a compradores en un futuro.

Yorkin dijo no saber que hará Perenchio, que vive con su tercera esposa en una mansión de Bel-Air, después de dejar Univisión.

Por ahora, Yorkin dijo que están colaborando para relanzar una versión en DVD de la película clásica de ciencia ficción "Blade Runner", que ambos coprodujeron.

"No se va a detener", dijo Yorkin. "No es esa clase de persona que puede retirarse".
 
FUENTE: AP

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