| 2/23/2009 12:00:00 AM

Crisis frena préstamos a los pobres

(JOHANNESBURGO) La industria mundial de microcréditos ha sido herida por la crisis global, pero la mora en el pago de créditos por parte de las personas pobres se mantiene baja y el capital privado seguirá impulsando el crecimiento, dijo un grupo del sector.

La industria, que da pequeños préstamos a emprendedores que no tienen acceso a la banca tradicional, se ha expandido rápidamente desde que el economista de Bangladesh Muhammad Yunus y su Banco Grameen ganaron el Premio Nobel de la Paz en el 2006.

Pero el Banco Mundial de las Mujeres, considerado el sistema de instituciones de microcrédito más grande del mundo, dice que los microfinancieros están teniendo dificultades para aumentar sus fondos para prestar a los pobres debido al aumento de los costos de los créditos.

"Las tasas están por los cielos", dijo en una entrevista a Reuters la directora ejecutiva del Banco de las Mujeres, Mary Ellen Iskenderian, añadiendo que en este momento muchos bancos sólo prestarían dólares o euros, lo que significaría que los microfinancieros tendrían que vérselas, además, con el riesgo del tipo de cambio.

Las instituciones de microfinanzas cuentan con un nivel de pagos que la mayoría de los bancos comerciales sólo pueden soñar, con cerca de un 98% de cumplimiento.

Esto es principalmente porque los prestatarios pobres no están altamente endeudados y porque son menos vulnerables a los cambios del mercado.

Aunque las deudas riesgosas habían aumentado ligeramente, Iskenderian dijo que el problema eran los pagos tardíos y no los incumplimientos.

No obstante, las instituciones de microfinanzas han sido forzadas a endurecer sus criterios de préstamos a los pobres debido a un aumento en sus costos para conseguir fondos. Varios grupos de la red del Banco Mundial de las Mujeres dejaron de realizar nuevos préstamos por completo en el último trimestre del 2008.

¿Bala de Plata?

Pero Iskenderian dijo que la crisis financiera, que ha tumbado a los gigantes de Wall Street y ha hecho tambalear a las economías desarrolladas, no necesariamente significaría un desastre para los emprendedores de las naciones pobres.

Muchas de las instituciones de microfinanzas se han transformado en los últimos años de pequeños retoños sin fines de lucro a negocios sostenibles, lucrativos, que reciben cuentas de ahorros y se comportan como bancos comerciales. La crisis está estimulando esa tendencia.

"Está realmente adelantando el desarrollo de estas instituciones hacia empresas formales, reguladas, que toman depósitos y pueden usar esos ahorros como una fuente de fondos y no ser dependientes de los préstamos externos", afirmó Iskenderian.

Al rededor de 150 millones de personas en todo el mundo reciben préstamos de las instituciones de microfinanzas, una fracción de los aproximados US$2.000 millones de personas pobres que podrían calificar para este tipo de préstamos.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?