| 5/20/2013 3:05:00 PM

Crisis española se asemeja a varias en A.Latina

España está atravesando una crisis parecida a la que vivieron varios países latinoamericanos, aunque, gracias a las medidas de ajuste que se están realizando, está en posición de remontarla a corto y mediano plazo.

"El país se está moviendo, ha hecho las paces con las pérdidas, sabe que el modelo de crecimiento del pasado no era sostenible y está en la transición hacia otro modelo", afirmó el economista jefe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), José Juan Ruiz.

Ruiz presentó hoy en esta capital un informe del Consejo Empresarial para la Competitividad en el que se hace un diagnóstico de la crisis que arrastra España desde hace cinco años, las reformas aplicadas y el impacto que han tenido en la actividad económica.

El experto recordó que desde que estalló la crisis en España se ha perdido 5 puntos porcentuales del producto interno bruto (PIB), una reducción que no representa "el hundimiento de una nación", a pesar del impacto que ha tenido en sectores como en el empleo.

Recordó que esa baja en la actividad económica representa la cuarta parte de lo que significó la crisis de Argentina cuando terminó la convertibilidad entre el peso y el dólar y también la cuarta parte de la crisis que atravesó Chile hacia 1984, "y no tiene nada que ver con crisis como la de Perú de los años 90".

Se trata de "una crisis que nos acerca a América Latina", agregó Ruiz, aunque señaló que, como bien saben los latinoamericanos, "por graves que sean las crisis, y España tiene una crisis latinoamericana, se sale de ellas".

Recordó que las angustias económicas en España comenzaron al estallar la "inmensa burbuja inmobiliaria", que llegó a acaparar en el momento más alto una inversión equivalente al 12,5 % del PIB y el 13,3 % del total del empleo.

Reconoció la "auténtica crisis de empleo", que ha destruido el 20 % de los puestos de trabajo que había en 2007, gran parte de ellos ligados al sector de la construcción, el más castigado por la crisis española.

Pero reconoció que, aun en época de bonanza económica, España nunca pudo bajar su tasa de desempleo por debajo del 8 por ciento. "Cuando un país llega al 7 por ciento (de desempleo) se encienden los semáforos en rojo", agregó.

"El mercado de trabajo había que haberlo reformado antes, no se hizo y eso ha derivado en la gravedad de la crisis social", añadió.

Pero Ruiz también dijo que, gracias a las reformas del mercado laboral, se ha ganado en flexibilidad y competitividad en la mano de obra, medidas que "muy probablemente han salvado muchos puestos de trabajo".

El experto del BID indicó que los salarios en España están teniendo crecimientos moderados o ajustes y, "por primera vez, las empresas pueden ajustar sus incrementos laborales a condiciones de competitividad o niveles de eficiencia".

En el mismo foro, al que asistieron representantes de empresas mexicanas, Juan María Nin, director general de La Caixa, una de las principales entidades financieras de España, recordó que la "burbuja inmobiliaria" ha sido la mayor que haya visto España.

Nin recordó que la crisis española se ha visto perjudicada por la crisis de la deuda soberana en Europa, pero en España "se están haciendo los deberes indispensables" para remontarla, aunque aún quedan tareas pendientes como la unión bancaria en Europa.

"Se han sentado las bases para que la economía española pueda estabilizarse en una zona de corto o medio plazo. Hay datos y números que indican un cambio de tendencia en la economía española", agregó.

Resaltó la mejora en los niveles de competitividad, que se han visto influidos por la caída de los costes laborales "a niveles de 1999", año de la creación del euro, así como el "ajuste extraordinario" que ha registrado el sector exterior.

Recordó que, después de arrastrar un déficit comercial, en abril pasado "por primera vez en 50 años la balanza de bienes ha sido positiva", lo que se une a "un comportamiento mucho más ordenado en términos de consumo".

Nin destacó el "gigantesco esfuerzo" realizado en España para reducir el déficit fiscal, uno de los principales retos que ha representado la crisis, por una fuerte caída de ingresos y el aumento de los gastos derivado, especialmente, por el aumento del desempleo.

Pero, gracias a la consolidación fiscal, se "ha contribuido a la fiabilidad de las cuentas públicas", lo que ha estado vinculado al el continuo saneamiento de las deudas del sector privado, y especialmente de las entidades financieras.

EFE/D.com

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