| 8/16/2006 12:00:00 AM

Costa Rica: Arias cumple 100 días de gobierno

En su primer mandato entre 1986 y 1990, Arias se concentró con éxito en el proceso de pacificación de Centroamérica.

San José.- El presidente costarricense Oscar Arias cumplió el miércoles sus primeros 100 días de gobierno con una popularidad estable, pero con algunas críticas por el aumento que hizo de sueldo y por tropiezos en la aprobación del tratado de libre comercio con Estados Unidos.

"Mi gobierno se encuentra decidido a tocar todas las puertas necesarias para que la tenencia de armas deje de verse como un ejercicio de libertad y empiece a entenderse como un obstáculo para ejercerla", resaltó el mandatario durante un acto simbólico de destrucción de armas en un parque capitalino.

El tema de la paz ocupa un lugar prioritario desde el inicio de su gestión y una de sus decisiones más recientes es la aceptación de ser un eventual mediador en el proceso de paz colombiano ante una petición de líderes paramilitares que lo visitaron recientemente.

El presidente colombiano Alvaro Uribe también ha expresado su interés en esa gestión del Premio Nobel de Paz.

Arias recordó que en la actualidad hay un arma de fuego por cada 10 habitantes del planeta y se fabrican ocho millones más por año junto con 14.000 millones de unidades de municiones militares.

El premio Nobel de la Paz 1987 abogó por la aprobación del tratado internacional para la regulación del comercio de armas ligeras que impulsa desde hace varios años. Junto al ministro de Seguridad, Fernando Berrocal, y al representante residente de las Naciones Unidas José Manuel Hermida, Arias anunció la destrucción de 3.521 armas y en la actividad destruyó un fusil para iniciar con el proceso.

Según una encuesta realizada a 1.200 costarricenses por la firma Cid Gallup a inicios de este mes, un 44% de los entrevistados opinó que el nuevo periodo de Arias arrancó bien o muy bien, mientras para otro 16% ha sido malo o muy malo. Un 28% calificó con un regular. El sondeo tuvo un margen de error de tres puntos porcentuales.

El mandatario costarricense, que ganó las elecciones de febrero con un 41% de los votos, también ha mostrado interés en mejorar las condiciones de vida de las personas pobres como duplicar el régimen de pensiones que van desde 34 dólares a 44 dólares al mes.

Además, ofreció subsidios a las familias que tienen estudiantes en secundaria con tal de combatir la deserción escolar. Otro punto favorable es el arreglo y señalización de las principales vías del país. Entre los desaciertos figuran su intento de comprometer al Papa Benedicto XVI para que le ayudara con la aprobación del tratado de libre comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana (CAFTA-RD).

El analista político de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, Luis Guillermo Solís, lamentó que el gobierno no busque tomar contacto con grupos sociales y sindicales que amenazan con acciones callejeras por la ratificación del CAFTA-RD que se encuentra en discusión en este momento en el Congreso.

Costa Rica es la única de las naciones firmantes del convenio que no lo ha ratificado.

Otra crítica que resaltan los costarricenses es que promovió un aumento de su salario de 6.200 dólares al mes en unos 2.500 dólares más y decretó al sector público un incremento de un 3,5%. Un punto débil también fue que envió tarde al Congreso un plan para posponer la entrada en vigencia de la ley de migración y anunció un proyecto para construir unos 3.000 apartamentos en una zona con mucha población sin tener listos los estudios técnicos.

El gobierno anunció que en los próximos días realizarán una campaña informativa para que la población conozca sobre los logros y labores en los tres meses de gestión.
 
 
Fuente: AP

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?