| 11/24/2006 12:00:00 AM

Construcción de viviendas siembra esperanza en Venezuela

Edificios de apartamentos contrastan bruscamente con las viviendas que se extienden en unas de las áreas urbanas más precarias del mundo: casas apiñadas en pendientes de montaña construidas con delgadas laminas de zinc, madera e incluso materiales de desecho, que regularmente se desploman en avalancha.

Caracas.- En las barriadas pobres que tapizan las laderas de Caracas, hay señales dispersas de esperanza: Trabajadores en camisetas rojas sueldan vigas de acero y aplanan concreto en nuevos edificios de departamentos financiado por el gobierno del presidente Hugo Chávez.

"La gente aquí tiene más esperanza como ya se dieron las primeras casas", dijo Noraida Bracho, quien pronto dejará la casucha de madera que comparte con su marido y 10 hijos para mudarse a un apartamento otorgado por el gobierno, bajo condiciones únicas: dos años de gracia y el pago de una hipoteca de apenas 16,25 dólares al mes.

La iniciativa de vivienda de Chávez es un elemento clave de su campaña para ayudar a los venezolanos más necesitados a beneficiarse de la riqueza petrolera del país. Pero por cada familia que consigue una vivienda, son muchos los otros que siguen esperando.

A comienzo de año, Chávez dijo que planeaba proveer 150.000 viviendas

En el 2006, luego cambio la meta a 120.000 casas. Dice que cerca de 80.000 viviendas han sido entregadas hasta ahora este año; la mayor parte construidas y otras compradas por el gobierno.

Es un paso moderado para abordar la grave escasez de vivienda. Los expertos calculan que en Venezuela el déficit es de aproximadamente 1,6 millones de viviendas, una cifra que significa que casi uno de cada tres personas carecen de una vivienda digna.

El asunto de la vivienda es clave en el debate de los comicios presidenciales del 3 de diciembre. El principal candidato opositor Manuel Rosales dice que la burocracia y la ineficiencia han condenado al fracaso el esfuerzo de Chávez, y asegura que si es elegido podría construir más casas trabajando estrechamente con constructores privados.

Alojar a los pobres es un desafío en todo el mundo en vías de desarrollo, y muchas naciones latinoamericanas escogen soluciones impulsadas por el mercado, brindando generosos préstamos, mientras dependen de constructores privados. En México, el gobierno está trabajando con el sector privado para construir unas 750.000 viviendas este año.

Chávez ha optado por un aumentar el papel del Estado.

El gobernante argumenta que los barrios pobres son la "herencia que nos dejó el capitalismo" y asegura que su gobierno está abordando un problema largamente ignorado por el sector privado y los gobiernos anteriores.

El escritor estadounidense Mike Davis en su libro "Planet of Slums (Planeta de barrios misérrimos)", clasifica los barrios de Caracas entre los "megaslums" (comunidades que se unen en cinturones ininterrumpidos de viviendas informales y pobres) más grandes del mundo, junto con la capital mexicana, Bogotá, Lima y Lagos, Nigeria.

Las barriadas pobres que rodean Caracas están asentadas en terrenos altamente inestables por estar formados en su mayoría por sedimentos que a lo largo de los años se han desprendido de las cumbres.

Los derrumbes con regularidad dejan a cientos de personas sin hogar.

La construcción de viviendas ha estado a la zaga de la oferta en la capital venezolana, de cinco millones de habitantes, causando que se dispare el monto de los alquileres, lo que agrava el problema.

Recientemente el oficialista alcalde de Caracas, Juan Barreto, probó las soluciones radicales para obtener más vivienda: expropió edificios desocupados y decretó la "adquisición forzada" de varios campos de golf capitalinos, prometiendo una justa indemnización. El caso está en tribunales.

En tanto, algunas personas desesperadas por conseguir una vivienda en Caracas entran por la fuerza en departamentos y ocupan ilegalmente edificios. Otros organizan protestas y bloquean caminos para exigir la acción del gobierno.

En el estacionamiento de una oficina gubernamental en Caracas, decenas de personas, que buscan desesperadamente un hogar, se sientan en sillas de plástico esperando que sus pedidos sean escuchados.

"Yo tengo seis años viniendo para acá y no me resuelven nada", dijo airadamente Victoria Yánez, asiendo una gastada carpeta llena de documentos.

Yánez dijo que ha estado pasando apuros desde que un deslave arrastró su casucha de madera durante las devastadoras inundaciones que en 1999 que mató a miles de personas. Ella y su familia vivieron por un tiempo en un refugio para indigentes. Ahora viven en un gimnasio.

Los adversarios de Chávez dicen que Venezuela, dada la abundancia de petrodólares, pudo hacer más. Citando estadísticas del gobierno, Rosales mostró que más de 341.000 casas fueron construidas durante el gobierno pasado, cuando los precios del petróleo estaban en sus niveles históricos más bajos. En los casi ocho años del gobierno de Chávez, aproximadamente 244.000 viviendas fueron construidas, de acuerdo con cifras dadas por el presidente y su Ministerio de Vivienda.

El mandatario sostiene que sus esfuerzos fueron frenados por un fracasado golpe de estado y un paro promovido por la oposición que devastó la economía hace cuatro años.

Este año, el ministro de vivienda Ramón Carrizales dice que el gobierno está invirtiendo 3.700 millones de dólares en viviendas, pero Chávez ha mostrado impaciencia. Ha tenido tres ministros de vivienda en dos años.

En una nueva hilera de departamentos, Vanessa Arrivillaga dice que ella y sus vecinos votarán por Chávez porque "a nosotros nadie nos había ayudado".

Muchos de los beneficiarios de viviendas son escogidos por asambleas de vecinos. Otros, como Marisela Becerra, han solicitado ayuda, pero no han recibido nada.

"Se me esta cayendo el rancho", dijo Becerra, una madre soltera, mostrando fisuras en el piso de su casucha de madera y zinc oxidado, levantada sobre un terreno que se está hundiendo.

A la vista de su puerta principal, cinco nuevos departamentos están en construcción, pero alrededor de ellos hay docenas de casuchas como la suya. Este barrio pobre no ha tenido agua corriente en meses.

"Tal vez Chávez nos quiere ayudar", comentó, "pero aquí en este barrio esta bastante abandonado".

 
 
AP
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