| 5/11/2010 2:00:00 PM

Cntv expide acuerdo sobre contenidos en la TV abierta

El Acuerdo 003, aprobado el pasado 6 de mayo, por la Comisión Nacional de Televisión, que reglamenta el manejo de los contenidos de televisión, introduce aspectos novedosos para lograr el mejor efecto de los contenidos de la televisión en la sociedad, en especial entre los niños y los adolescentes.

Bajo el principio básico que la responsabilidad por los contenidos es compartida por el Estado, los padres de familia y los operadores, la CNTV fijó algunos lineamientos, a partir de la posibilidad de que los canales se autorregulen, presenten ofertas variadas de programación y se interrelacionen con los televidentes.

Se destaca en el Acuerdo, entre otras cosas el derecho que tienen los operadores de autorregularse, en un documento que deberán redactar en los seis meses siguientes a la entrada en vigencia del acuerdo. Dicho documento deberá contener, por lo menos, el tratamiento de los siguientes aspectos:

1. Respeto por las parrillas de programación: presentación de programas y cumplimiento de horarios.

2. Respeto por el televidente.

3. Clasificación de los contenidos como programación infantil, de adolescentes, familiar y adultos.

4. Tratamiento de la información.

5. Tratamiento de la opinión.

6. Separación entre opinión, información y publicidad.

7. Fortalecimiento de la Defensoría del Televidente.

8. Suministro de información al televidente sobre el contenido de la programación.

Los temas más importantes del acuerdo, son los siguientes:

Franjas

Inicialmente, el acuerdo establece cuatro clases de franjas: infantil, adolescente, familiar y adulta. Entre las 5:00 a.m. y las 10:00 p.m., la programación debe ser familiar, de adolescentes o infantil. Solo a partir de las 10:00 de la noche y hasta las 5:00 a.m. del día siguiente se podrá presentar programación para adultos.

Los programas de televisión se clasifican de la siguiente manera:

Infantil: diseñados y realizados para niños entre 0 y 12 años. Su radiodifusión se deberá realizar en el horario comprendido entre las 7:00 a.m. y las 9:30 p.m. y deberán ser aptos para ser vistos por la audiencia infantil, sin la compañía de adultos.

Adolescente: diseñados y realizados para niños entre 12 y 18 años. Su radiodifusión se deberá realizar en el horario comprendido entre las 7:00 a.m. y las 9:30 p.m. Estos programas deberán ser aptos para ser vistos por la audiencia de adolescentes, sin la compañía de adultos.

Familiar: programas diseñados para satisfacer las necesidades de entretenimiento, educación o formación de la familia. Su radiodifusión se deberá realizar en el horario comprendido entre las 5:00 a.m. y las 10:00 p.m. Estos programas deberán ser aptos para ser vistos por toda la familia y pueden requerir la compañía de adultos.

Adulto: son aquellos espacios diseñados y realizados para satisfacer las necesidades de entretenimiento, educación o formación de los mayores de dieciocho (18) años. Su radiodifusión se deberá realizar en el horario comprendido entre las 10:00 p.m. y las 5:00 a.m., del día siguiente. Estos programas deberán ser aptos para ser vistos por la población adulta y la presencia de niños, niñas y adolescentes estará sujeta a la corresponsabilidad de los padres o adultos responsables de la mencionada población.

Violencia y pornografía

El acuerdo hace especial énfasis en el manejo de imágenes con contenido violento o pornográfico.

En cuanto a imágenes violentas, en la programación infantil y de adolescentes no se podrán transmitir contenidos violentos. Adicionalmente, la publicidad que se radiodifunda en programación infantil y de adolescentes, no podrá contener escenas de violencia.

En la programación familiar y en la publicidad que en ella se radiodifunda, se podrán transmitir contenidos violentos, pero la violencia no podrá ser el tema central del programa o publicidad, ni ser intrínseca a su contenido, a menos que tenga una finalidad claramente pedagógica. En todo caso, no se podrán presentar primeros planos de violencia ni enfatizar en dichas escenas mediante repeticiones sucesivas o cualquier otro medio.

La radiodifusión de programas cuyo tema central es la violencia, y no tengan una finalidad claramente pedagógica, deberá presentarse siempre en programación y franja para adultos. En estos casos, el concesionario deberá, en cada capítulo, suministrar al televidente elementos de análisis y reflexión sobre el contenido radiodifundido.

En ningún programa se podrá presentar publicidad que incluya escenas en las que se atente contra la integridad moral, síquica o física de niños, niñas y adolescentes. Tampoco, en ninguna franja se podrá mostrar la violencia para hacer apología de ella, ni presentar, en programas informativos noticiero y de opinión, niños, niñas y adolescentes infractores, víctimas de delitos o testigos de conductas punibles.

Tampoco, en ninguna franja se podrán presentar escenas o dramas en las que los niños, niñas y adolescentes sean autores, víctimas o testigos de cualquier forma de violencia física, sexual o psicológica, ni anunciar armas de fuego, juegos, juguetes o implementos bélicos.

En cuanto al tratamiento del sexo, en la programación infantil y en la publicidad que en ella se radiodifunda, se prohíbe la presentación de escenas o temáticas sexuales.

En la programación para adolescentes y en la publicidad que en ella se radiodifunda, se prohíbe la presentación de escenas o temáticas sexuales, salvo cuando tengan una finalidad claramente pedagógica. En todo caso, no se podrán presentar primeros planos de relaciones sexuales o eróticas ni enfatizar en dichas escenas mediante repeticiones sucesivas o cualquier otro medio.

En la programación familiar y en la publicidad que en ella se radiodifunda, se podrán presentar contenidos sexuales, pero el sexo no podrá ser el tema central del programa o publicidad, ni ser intrínseca a su contenido, a menos que tenga una finalidad claramente pedagógica. En todo caso, no se podrán presentar primeros planos de relaciones sexuales o eróticas ni enfatizar en dichas escenas mediante repeticiones sucesivas o cualquier otro medio.

La radiodifusión de programas cuyo tema central es el sexo o las relaciones sexuales o eróticas, que no tengan una finalidad claramente pedagógica, deberán presentarse siempre en programación y franja para adultos. En estos casos, el concesionario tendrá que suministrar al televidente en cada capítulo, elementos de análisis y reflexión sobre el contenido radiodifundido.

En cuanto a la pornografía, el acuerdo prohíbe su radiodifusión en toda la programación.

El acuerdo estable una cantidad mínima de horas de diversos tipos de programación unas obligaciones de programación a los operadores, reglamentadas según franjas.

El espacio del Defensor del Televidente deberá tener como mínimo una duración semanal (de lunes a domingo) de treinta (30) minutos. Este espacio podrá presentarse bajo el formato que determine el concesionario y podrá ser radiodifundido en bloques de mínimo dos (2) minutos de duración. La radiodifusión de este espacio deberá realizarse siempre en franja familiar.



Los concesionarios deberán informar diariamente, en el horario comprendido entre las 7:00 y las 10:00 p.m., los mecanismos con que cuenta para la recepción de observaciones, comentarios, peticiones, quejas y reclamos, sobre la programación o funcionamiento del concesionario, por parte del televidente.

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