| 10/20/2013 5:02:00 PM

CE propone cobrar por el CO2 de los vuelos internacionales

CE propone cobrar por el CO2 de los vuelos internacionales

La Comisión Europea (CE) propuso que las aerolíneas que operen vuelos internacionales que pasen por la UE paguen a partir de enero por las emisiones de dióxido de carbono (CO2) que emitan en el espacio aéreo europeo, aunque aceptó ciertas excepciones.

"Europa debe insistir en su derecho soberano a regular la aviación en su propio espacio aéreo", señaló en rueda de prensa la comisaria europea de Acción por el Clima, Connie Hedegaard, quien confió en que los países ajenos a la Unión Europea (UE) entiendan y respeten la medida.

Esta nueva propuesta se produce después de que los 191 miembros de la Organización de la Aviación Civil Internacional (OACI), entre los que figura la UE, acordasen hace dos semanas en Montreal que en 2016 habrán concretado los detalles de un "mecanismo comercial global" (MBM, por sus siglas en inglés) para reducir las emisiones de la aviación, que entrará en vigor en 2020.

Como fruto de ese acuerdo, la UE se ve ahora obligada a adaptar su legislación y su sistema de comercio de emisiones, que ya preveía desde 2012 cobrar una tasa verde a la aviación internacional mucho más amplia de la que se impondrá ahora.

La comisaria europea explicó que todo habría sido más sencillo si la mayoría de los miembros de la OACI no se hubieran opuesto al esquema europeo, y hubiesen permitido a la aviación contribuir a los esfuerzos de reducción de emisiones de la UE desde ya, en lugar de tener que esperar al acuerdo global de 2020.

Recalcó, en cualquier caso, lo importante ahora es cumplir el compromiso de la OACI para 2016 y 2020 y aclaró que la propuesta de hoy y sus excepciones son una "solución temporal" hasta entonces.

La UE, que ya cobra una tasa verde a las aerolíneas europeas por las emisiones de dentro de su territorio, tuvo que aplazar un año sus planes de extender la medida a la aviación internacional para evitar una guerra comercial con Estados Unidos, Rusia, China y la India.

Estos países clamaban que Bruselas no tenía derecho a imponer medidas de este tipo a operadores aéreos de fuera de la UE sin un acuerdo previo con esas naciones no comunitarias.

El planteamiento original europeo consistía en cobrar a las aerolíneas por el CO2 que emitieran durante todo el trayecto intercontinenal con origen o destino en la UE.

La propuesta de hoy, en cambio, limita el cobro a las emisiones que ese vuelo internacional emita a su paso por el espacio aéreo europeo, y excluye además los territorios no comunitarios -como Suiza, Serbia o Montenegro- que crucen en su desplazamiento, así como las aguas marítimas entre países de más de 400 millas náuticas.

Se aplicará, por tanto, a la distancia que vaya desde el aeropuerto comunitario de aterrizaje o despegue hasta el punto más alejado de la costa del territorio comunitario.

En un vuelo Londres-Nueva York, por ejemplo, la aerolínea solo pagará a la UE por el CO2 que emita a su paso por Inglaterra e Irlanda, pero quedará exenta para el resto del trayecto.

Es decir, que con esta nueva fórmula la compañía aérea pagaría como máximo un 10 % de lo que se había previsto en el planteamiento original de la UE.

También quedarán excluidos de la medida todos los países en desarrollo que emitan menos del 1 % de las emisiones globales de la aviación, así como las emisiones de todos los vuelos entre aeropuertos de regiones europeas ultraperiféricas y terceros países.

Las emisiones de los vuelos que se desplacen entre aeropuertos comunitarios y aeródromos de territorios autónomos de Estados miembros que no forman parte de la UE (como Groenlandia o las Islas Faroe) también quedan exentas.

"Es una vergüenza que la presión exterior y de la industria haya obligado a Europa a reducir su propia ley de las emisiones de la aviación a la mínima expresión", consideró en un comunicado el responsable de aviación de la ONG ecologista Transport & Environment, Bill Hemmings.

La comisaria Hedegaard urgió también al Parlamento Europeo y a los Estados miembros a aprobar la medida, ya que en el próximo 30 de abril concluye el plazo de suspensión de la tasa verde para la aviación internacional aceptado por la UE, conocido como "stop the clock"(parar el reloj).

EFE/D

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