| 12/9/2009 3:40:00 PM

Carreteras e hidoreléctricas amenazan indígenas amazónicos

La construcción de grandes obras de infraestructura en la Amazonia brasileña, como carreteras y plantas hidroeléctricas, amenazan los ríos y territorios de indígenas que habitan en la región, advirtió el miércoles una organización ambientalista.

Brasilia  — El Instituto Socioambiental alertó sobre el tema al divulgar el "Atlas de Presiones y Amenazas a Territorios Indígenas en la Amazonia", que ilustra con mapas y gráficos la forma en que proyectos gubernamentales se suman a la presencia de madereros y explotadores ilegales de minerales para poner en peligro el modo de vida de las comunidades indígenas.

El investigador Arnaldo Carneiro, autor del atlas, recordó que Brasil estableció una meta de reducción de 80% en la deforestación de la Amazonia hasta el año 2020 como parte de sus compromisos por reducir las emisiones causantes del calentamiento global, pero esas cifras no contemplan el impacto de las obras de desarrollo.

"La deforestación viene cayendo año con año, pero al mismo tiempo hay presiones de obras de infraestructura y proyectos hidroeléctricos que no están contabilizados en el plan de metas para la Amazonia", dijo Carneiro a periodistas al presentar el documento de 47 páginas.

"Hay un cuadro de explotación ilegal de madera y minerales en territorios indígenas junto a la expansión de la hidroenergía que va a impactar las cuencas y afectará a las comunidades que dependen de los ríos para navegación y pesca", agregó Carneiro.

El atlas señala que la construcción de carreteras son la principal fuente de deforestación, al abrir el camino para la entrada de madereros.

En ese sentido, indicó que el proyecto de pavimentar la carretera BR-319 entre las ciudades de Manaus y Porto Velho, con una extensión de 877 kilómetros por una de las áreas mejor preservadas de la Amazonia, podría provocar la deforestación de 39 millones de hectáreas del bosque húmedo hasta el 2050, amenazando a 50 territorios indígenas.

En el caso del Xingú, el documento advierte que 16.000 pobladores, en su mayoría indígenas, serían desplazados por la construcción de la planta hidroeléctrica Belo Monte, mientras que dos represas en construcción sobre el río Madeira amenazan a varias comunidades indígenas que no han tenido contacto con blancos.

Actualmente existen 173 pueblos indígenas en la Amazonia brasileña, radicados en 405 territorios que abarcan en total 1,08 millones de kilómetros cuadrados, 21,7% de la región.

 


(AP)

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