| 7/10/2008 12:00:00 AM

Bolivia comprará dos minas Glencore: reporte

La Paz.-  El Gobierno izquierdista de Bolivia ha alcanzado un acuerdo preliminar para comprar una participación del 50 por ciento en dos minas propiedad de Glencore International AG, aunque el precio aún no ha sido fijado, informó el miércoles la agencia estatal de noticias.

La agencia estatal ABI citó al ministro de Minería diciendo que el Gobierno firmaría un contrato para operar de manera conjunta las minas Porco y Colquiri, que actualmente son dirigidas por la filial boliviana de Glencore, Sinchi Wayra, dedicada principalmente a la extracción de zinc.

"Hay un acuerdo definitivo para la firma de contratos de riesgo compartido donde el Estado tendrá el 50 por ciento, pero estamos concluyendo detalles," dijo el ministro de Minería, Luis Alberto Echazú.

El presidente Evo Morales nacionalizó una fundición de estaño propiedad del operador suizo de materias primas a comienzos del 2007, y la agencia de noticias dijo que funcionarios del Gobierno aún estaban decidiendo qué compensación pagar a Glencore por esa adquisición.

En las semanas siguientes a la nacionalización de la planta Vinto, tanto el Gobierno como Glencore exigieron una compensación y la compañía amenazó con buscar un arbitraje internacional.

Bolivia es el país más pobre de Sudamérica, pero tiene ricas reservas de estaño, plata, zinc y plomo. Sin embargo, el sector minero está en ruinas después de años de poca inversión e incluso los crecientes precios de los metales han producido pocos proyectos nuevos importantes.

Las mineras son atraídas por países vecinos más estables, que también cuentan con una mejor infraestructura. Morales, un aliado cercano del presidente izquierdista de Venezuela, Hugo Chávez, nacionalizó la crucial industria de gas del país poco después de asumir su cargo en el 2006.

 

 

Reuters

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?