| 7/6/2007 12:00:00 AM

Bogotá incrementó 26% la inversión por habitante entre el 2005 y el 2006

Por quinto año consecutivo el balance de las finanzas de Bogotá fue positivo, con lo cual la ciudad continuó en el proceso de fortalecimiento de los ingresos y de la inversión pública, aspectos que han contribuido al mejoramiento de las condiciones económicas y sociales de la ciudad.

Bogotá.- En el 2006 cada bogotano pagó en impuestos al Distrito $409.389, en promedio y recibió en inversión pública $708.491. Este resultado, consolida la tendencia en la cual cada ciudadano hace un mayor esfuerzo tributario con la ciudad y recibe de la Administración mayores recursos en obras.

La cultura tributaria desarrollada por los bogotanos y el aprovechamiento de los descuentos tributarios han sido los principales factores de éxito de la política fiscal del distrito. A estos dos elementos se suman la confianza de los bogotanos en las instituciones que manejan los recursos de los ciudadanos y la credibilidad que tienen estas instituciones en el sector financiero. Por lo anterior, Bogotá tiene una calificación triple A, superior a la de otros países latinoamericanos como Brasil, Perú, Argentina, o Ecuador.

Así lo dio a conocer el reciente Observatorio de las Finanzas Públicas de Bogotá, publicado por la Cámara de Comercio de Bogotá.

El buen nivel de inversión por el que atraviesa la ciudad, es resultado del favorable crecimiento de la economía, la mayor actividad empresarial, el cumplimiento voluntario de las obligaciones tributarias y las acciones para disminuir el nivel de evasión y morosidad. Los anteriores factores ayudaron a mantener la tendencia de la ciudad de fortalecer los ingresos y la inversión pública, especialmente en proyectos orientados a crear mejores condiciones en el entorno urbano y ampliar la oferta institucional para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.

De acuerdo con el Observatorio de las finanzas, en el año 2006 los ingresos llegaron a $6,8 billones y superaron en 10% el presupuesto del año resultado de dos factores: el mayor recaudo tributario, que superó los niveles esperados y llegó a $3 billones, y los mayores recursos de capital obtenidos con la cancelación de reservas y la reducción de capital de las empresas Codensa por $388 mil millones.

La inversión de la Administración Central fue de $5,1 billones, de los cuales $2,3 billones fueron transferencias a los establecimientos públicos y $2,5 billones a inversión directa en los proyectos de los ejes Social, Reconciliación, Urbano regional y en el Objetivo de gestión pública humana del Plan de Desarrollo “Bogotá sin Indiferencia”. El resto fueron reservas presupuestales por $272.000 millones.

Como resultado, se incrementaron las coberturas de servicios públicos (por ejemplo, acueducto, alcantarillado y energía) a niveles cercanos al 100%; se incrementó la tasa bruta de cobertura educativa al 98,7%; se amplió el número de afiliados al régimen subsidiado a 1'689.962 personas; se redujo la tasa de mortalidad materna a 47.6 personas por cada cien mil nacidos vivos; se amplió el número de personas que recibieron apoyo alimentario a 652.720; se construyeron 847 km/carril de troncales para el sistema de Transmilenio, y se redujo a 18.8 por cien mil habitantes la tasa de homicidios.

La mayor cantidad de recursos para inversión se destinaron a los sectores de educación, salud, bienestar, movilidad y hacienda, los cuales concentraron el 85,2% de los recursos de inversión. La ejecución de la inversión en las localidades fue de 96%, lo que significa un incremento frente al año 2005 cuando se registró una ejecución de 93%. El mayor nivel de ejecución lo obtuvo la localidad de Teusaquillo, seguida por Barrios Unidos y Antonio Nariño. Por su parte, Rafael Uribe Uribe, Chapinero y Usme, fueron las localidades que registraron un nivel de ejecución por debajo del promedio.

En síntesis, el balance de las finanzas públicas en Bogotá fue positivo, en la medida en que se mantuvo la tendencia de crecimiento en los ingresos y en la ejecución de los recursos en inversión, aspectos que han contribuido al mejoramiento de las condiciones económicas y sociales de la ciudad.

Entre los asuntos en los que se requiere de la Administración y de las entidades mayor eficiencia en el desarrollo de los programas y proyectos se destacan: cumplir las metas de chatarrización de buses y busetas para reducir la sobreoferta existente en el transporte público; elevar el ritmo y el monto de los recursos de inversión de las localidades, asignados para recuperar la malla vial de los barrios, que llega, según el IDU, al 65% de deterioro; fortalecer los controles y las normas para reducir la contaminación ambiental; y promover el acceso a la vivienda para reducir el déficit que afecta a un número importante de bogotanos.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?