| 10/30/2005 12:00:00 AM

Américas: Libre comercio en baja prioridad

El debate ha sido entorpecido por la proximidad de la cumbre de la OMC.

La primera Cumbre de las Américas anunció la promesa de una vasta zona de libre comercio en todo el hemisferio. Sin embargo, ahora parece que ese tema ha pasado a segundo plano antes de que los gobernantes de la región se reúnan de nuevo en Argentina el jueves.

Discusiones entre Estados Unidos y Brasil han estancado el avance del plan que presuntamente entraría en vigor este año. Las negociaciones en la Organización Mundial de Comercio han desviado la atención.

Algunos gobiernos se han vuelto cautelosos debido a una ruidosa oposición a una serie de acuerdos comerciales de menor alcance, tales como el tratado comercial entre Estados Unidos y Centroamérica y República Dominicana (CAFTA, por sus siglas en inglés) programado para convertirse en ley en enero, que Costa Rica aún se muestra reticente a firmar.

El presidente estadounidense George W. Bush aún piensa promover el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA), durante la Cumbre de las Américas en Mar del Plata, Argentina, a partir del jueves, según John Maisto, embajador estadounidense de la Organización de Estados Americanos.

Dijo que Washington espera que esta cuarta cumbre exprese el apoyo al pacto al igual que las anteriores.

El presidente venezolano Hugo Chávez probablemente será el principal opositor, prometiendo condenar el área de libre comercio como un intento de Washington por controlar la región en lo económico.

Sin embargo, el diplomático brasileño Afonso José Sena Cardoso dijo la semana pasada que la declaración de la cumbre podría ni siquiera mencionar el acuerdo propuesto, que fue el punto principal de la primera reunión efectuada en Miami hace 11 años.

Si es así, eso sería "otra grieta en la armadura" de una propuesta que "ya se piensa está en bastante mala forma debido a las diferencias entre Estados Unidos y Brasil", dijo Sherman Katz del Centro para Estudios Estratégicos e Internacionales en Washington.

Durante la cumbre de 1994, el presidente estadounidense Bill Clinton dijo que la zona de comercio hemisférico "produciría más empleos, mayores ingresos y más oportunidades para todos nuestros pueblos".

También dijo que "sustituiría los diversos acuerdos comerciales y otros regulatorios, en conflicto entre sí, con uno consistente".

Pero Brasil ahora insiste en que Estados Unidos abra de par en par sus mercados agrícolas y recorte los subsidios para los agricultores estadounidenses. Washington quiere que Brasil retire las restricciones a los bienes y servicios extranjeros.

Ese debate ha sido confundido con una discusión que se efectúa en forma simultánea sobre los mismos asuntos ante la Organización Mundial de Comercio, que supervisa los acuerdos internacionales.

"Interfiere mucho", dijo Katz. "Brasil y Estados Unidos han estado en desacuerdo en muchos temas".

Ambos intentan hacer que sus puntos de vista ganen en la OMC antes de seguir conversando sobre el ALCA.

En lugar de ello, los dos países han intentado llegar a acuerdos más pequeños, menos generalizados. Brasil recientemente respaldó la idea de una unión aduanera sudamericana. Estados Unidos está analizando varias ideas, entre ellas un pacto con los países andinos.

Los economistas dicen que, a la larga, el libre comercio ayuda a todas las partes: las inversiones que crean empleos fluyen más libremente y con mayor rapidez, mientras que los consumidores tienen acceso a una mayor variedad de artículos, más baratos.

Sin embargo, con frecuencia el ajuste es doloroso. Y normalmente es más fácil ver la pérdida de un empleo debido a la competencia extranjera que uno ha creado gracias a la existencia de mercados en otros países.

FUENTE: AP
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