| 7/28/2006 12:00:00 AM

Alan García asume mandato con el reto de no defraudar al Perú

García, de 57 años, llega a la presidencia tras una intensa campaña contra el nacionalista Ollanta Humala, que incluso lo enfrentó con el mandatario venezolano Hugo Chávez, que respaldaba la candidatura de su oponente

Alan García asumirá hoy viernes su segundo mandato presidencial con el difícil reto de hacer olvidar al país su desastroso primer mandato(1985-1990, que dejó al país en la quiebra económica y en medio de una guerra interna.

Utilizando su hábil oratoria, que lo ayudó a convertirse a los 36 años en el presidente más joven de América Latina, se aprovechó del mandatario venezolano para usarlo en contra de Humala, con la frase "Chávez, o el Perú".

Sin embargo, si bien los votantes le dieron su voto en rechazo al proyecto nacionalista, su otra oferta de campaña fue la de convencer a los peruanos que no repetirá los errores que cometió durante su primer gobierno y que llevaron al Perú a la quiebra económica y a una guerra interna contra la guerrilla de Sendero Luminoso, que desangró al país.

García, que ganó las elecciones de 1985 con una popularidad del 90%, con una presencia de galán de telenovelas, rápidamente perdió terreno por sus impetuosas decisiones, que le condujeron a negarse a pagar las deudas que mantenía la nación con los organismos de crédito internacional.

El país quedó aislado internacionalmente, se disparó una crisis económica que en 1990 llevó a una hiperinflación de hasta 7.500%, un desabastecimiento de alimentos, y un galopante desempleo.

A la par de la caída de la economía, el descontento popular impulsó el crecimiento del grupo guerrillero Sendero Luminoso, que desde la sierra andina empezó a realizar matanzas y atentados. Al final de la guerra interna, a fines de la década de los noventa, murieron más de 70.000 personas, según los datos de una comisión que investigó los crímenes cometidos.

García abandonó su primer mandato con un total descrédito, y partió al exilio perseguido por su sucesor, Alberto Fujimori. Luego de 16 años, García asumió su responsabilidad por los errores cometidos y ahora asegura ser un político maduro, que afirma que sabrá aprovechar "las oportunidades que el momento histórico le está dando al Perú".

Sin embargo, ganó las elecciones en medio de un masivo y popular dicho que convocaba a los electores a elegir "entre el cáncer (García) y el Sida (Humala)". García admitió que había un gran descontento del electorado, pero ha prometido empujar al Perú para que sea un protagonista.

"Vamos a buscar que el Perú sea el país más importante en Sudamérica en la cuenca del Pacífico, y tenemos el potencial: minería, puertos, y vastos recursos naturales", ha repetido García. García está impulsando una apertura internacional que, ha dicho "no tendrá precedentes", por lo que ha preparado citas con la presidenta de Chile, Michelle Bachelet; de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, de Argentina, Néstor Kirchner, de Colombia, Álvaro Uribe, y Ecuador, Alfredo Palacio.

"Perú está en un lugar estratégico en el continente, y tiene que asumir su papel", ha dicho García. Analistas y periodistas, han asegurado que el gobierno de García jugará un rol importante dentro del esquema geopolítico de Sudamérica, que tiene a un lado la influencia regional de Chávez.

"Seguramente, García, podrá inclinar la balanza hacia otro lado. García ya tuvo enfrentamientos con Chávez, y a su vez, el presidente venezolano sabe que no podrá contar con el nuevo gobierno peruano", aseguró a la AP el analista y ex canciller del gobierno del saliente Alejandro Toledo, Diego García Sayán.

De hecho, debido a los roces en la campaña, los gobiernos de Venezuela y Perú retiraron a sus embajadores, y Chávez recientemente dijo que las relaciones binacionales "están en la nevera". García tendrá que esforzarse en sacar de la pobreza a más de la mitad de los 27,2 millones de peruanos, sobre todo a los habitantes de zonas andinas, en donde existen índices de pobreza superiores al 80%.

García espera contar con inversiones de organismos internacionales que ya han empeñado su palabra para entregarle unos 400 millones de dólares para ejecutar programas sociales y de infraestructura.

"Traeremos desarrollo, con orden, con justicia social, con libre empresa", es como ha resumido García lo que espera sea un período de cinco años venturosos para el país, y para él.


Fuente: AP
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