| 3/29/2010 12:00:00 PM

Al menos el 41% de los adolescentes ha tenido la idea del suicidio

La soledad, la depresión y el suicidio son enormes epidemias. Son propias de las sociedades económicas avanzadas y de las grandes urbes, dos factores que alteran radicalmente la estructura familiar que formaba humanamente a los niños, rodeados por decenas y hasta un centenar de integrantes en las viejas familias campesinas.

La depresión en la adolescencia es una de las grandes preocupaciones en la actualidad, porque se trata de la nueva generación que asumirá el protagonismo en la sociedad. La razón es concluyente, pues mientras afecta a un 2% de la niñez, en la adolescencia esta cifra supera el 20%. Mientras un niño acaricia el pensamiento, un estudio ha demostrado que al menos el 41% de los adolescentes ha tenido la idea del suicidio y el 16% ha llevado a cabo un intento. El adolescente es un ser con autonomía, capacidad y decisión que puede llegar a las drogas, al alcohol y al suicidio.

Hoy más que nunca se ha demostrado que existe una fuerte conexión entre los temas de soledad, depresión y suicidio, con el tema del desarrollo afectivo de cada individuo, especialmente en sus etapas de formación. Esta situación se refleja en que cada 3 días un niño decida poner fin a su vida.

En un estudio realizado hacia el año 2008 se encontró que 5 de cada 10 padres deben dejar solos a sus hijos o al cuidado de terceros, es decir, los niños están viviendo grandes jornadas de soledad y falta de orientación, causando en ellos, un alto grado de depresión, por el mal manejo de los diferentes problemas que se les presentan; dificultando en ellos la capacidad para afrontar y resistir las adversidades de la vida, como perder un amigo, finalizar una relación sentimental, tener dificultades en el colegio, perder un examen. Estas son algunas de las tantas situaciones que viven los niños y jóvenes y que influyen en su estado emocional, por lo cual es fundamental formarlos, de tal manera que puedan ser fuertes y reflexivos ante estas situaciones.

A partir de un estudio hecho por la Liga Colombiana contra el Suicidio en el año 2008, 1 de cada 5 niños de 6 a 12 años tiene dificultades en la relación con la figura materna y 1 de cada 2 con su figura paterna, respecto a que no le dedican tiempo, hay poca comunicación, no hay un acompañamiento de estas figuras en el proceso escolar, no hay apoyo, ni estímulos que lo motiven a pasar los problemas.

La soledad, la depresión y el suicidio son enormes epidemias. Son propias de las sociedades económicas avanzadas y de las grandes urbes, dos factores que alteran radicalmente la estructura familiar que formaba humanamente a los niños, rodeados por decenas y hasta un centenar de integrantes en las viejas familias campesinas. Ante la situación anterior, debemos reflexionar propositivamente para aportar constructivamente a nuestro ahora y nuestro mañana.

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