Dinero.com

Publicado: 22/02/2013

Petrodólares malditos

Petrodólares malditos

El Ministro de Hacienda quiere que Ecopetrol se matricule en la lucha contra la revaluación y deje de endeudarse en dólares. ¿Debe la empresa más grande del país hacer política cambiaria?

Quienes piensan que Ecopetrol está presionando la revaluación tienen razón; pero quienes creen que ese es el principal problema de la economía y que hay que meterle mano a la estatal petrolera para devaluar la moneda, están totalmente equivocados.

Por eso resulta preocupante que el más importante activo público que hoy tiene el país quede en medio del fuego cruzado en el debate sobre el precio de la divisa. En esta polémica hay que moverse en puntas de pies para no generar problemas mayores.

La caída del dólar refleja causas profundas de la problemática económica actual. En 2013 se completa prácticamente una década de revaluación: el 27 de marzo de 2003 la divisa tocó su máximo histórico, al registrar una Tasa Representativa del Mercado (TRM) de $2.959,84. Desde entonces, y hasta la fecha, el precio del dólar no ha hecho otra cosa que caer.

La tendencia ha empezado a golpear a la industria y por eso, desde su llegada al Ministerio de Hacienda, Mauricio Cárdenas no ha hecho otra cosa que insistir en que es necesario reducirles los costos a los industriales para compensar la pérdida de competitividad. Dentro de los anuncios está que el Gobierno demandará US$1.000 millones más en el mercado interno. La reforma tributaria fue otra forma de afrontar la revaluación, pues a las empresas intensivas en mano de obra se les redujeron los costos laborales con la eliminación de varios parafiscales.

Ahora Ecopetrol entró en el baile: oficialmente, el ministro Cárdenas pidió que se endeudara más en pesos que en dólares para restarle algo de presión al mercado cambiario.

El peso de Ecopetrol en el mercado de divisas es evidente. La estatal petrolera monetizó el año pasado US$13.000 millones y esto la convierte en el principal actor individual del mercado del dólar. 

Según el analista Daniel Niño, eso queda claro solo con mirar las cifras. Hace una década, la compañía petrolera representaba 31% de las exportaciones totales de crudo y hoy ya va en 65%. Esto le da un peso muy significativo en la locomotora petrolera, que es la que tiene disparadas las ventas externas del país. Así que, sin lugar a dudas, Ecopetrol presiona el precio del dólar a la baja cada vez que sale a ofrecer divisas.

Pero ¿ese es el problema? Claramente, no. El mismo Niño advierte que, sin los ingresos de Ecopetrol, la economía habría crecido en los últimos años apenas a 2,8%, muy lejos del 4,4% promedio de los últimos cuatro años. Ecopetrol lo único que hace es impulsar el crecimiento.

El verdadero problema es que Colombia ha dejado a la deriva a una buena parte de su sector industrial, que viene cosechando un déficit externo de dimensiones astronómicas y cercano a 10 puntos del PIB.

Por eso resulta riesgoso insistir en que Ecopetrol se convierta en otro actor de la política cambiaria. Hay demasiados factores que las directivas de la compañía deben tener en cuenta. Primero, los resultados del año pasado fueron buenos y dejaron $14,9 billones en utilidades. Sin embargo, hay una señal de alerta: esa cifra es menor a la registrada en 2011. Según el plan financiero de 2013, la administración Santos aspiraba a que los giros de utilidades de Ecopetrol aumentaran este año en 0,8% del PIB, es decir, casi $5 billones. ¿Cómo va a hacer el Gobierno para que aumente el giro de dividendos, cuando las utilidades cayeron? ¿En qué se va a afectar el plan financiero de la compañía con estas mayores presiones por cuenta de quienes administran el erario?

Actualmente el comité financiero de Ecopetrol está analizando la estrategia posible para 2013, pues debe poner a consideración de la Asamblea de Accionistas una emisión de bonos cuyo monto aún no ha sido definido. Si la compañía emite esos papeles en Colombia o en el exterior es una decisión con enormes implicaciones. Si los coloca en el mercado local, podría impactar la tasa de interés interna y finalmente le saldría más caro que en el extranjero; pero si emite en el exterior y monetiza los dólares, se convertiría en una nueva presión para la divisa. El único criterio que debe imperar es la rentabilidad de la empresa.

El tema, que ya ha generado división al interior de la Junta –donde no todos quedaron muy contentos con la petición del ministro Cárdenas–, va a seguir siendo materia de discusión en las próximas semanas, pero en las decisiones finales debe primar la sensatez. Porque lo que está en juego es el principal activo público de Colombia.
DINERO.COM COPYRIGHT©2010 PUBLICACIONES SEMANA S.A.
Todos las marcas registradas son propiedad de la compañía respectiva o de PUBLICACIONES SEMANA S.A. Se prohíbe la reproducción total o parcial de cualquiera de los contenidos que aquí aparezca, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular.