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Publicado: 23/01/2013

Las malas de la oficina

Las malas de la oficina

Las mujeres que trabajan juntas pueden vivir un verdadero infierno. Guía para manejar a las ‘brujas’ que les hacen la vida imposible a sus compañeras.

El bullying o matoneo se ha convertido en uno de los grandes problemas de nuestro tiempo. Aunque su mayor incidencia se ha dado en la vida escolar, no es el único campo donde cobra víctimas. También en la oficina es un problema que resulta particularmente tóxico entre mujeres trabajadoras, ya sean colegas o jefes.

La presencia femenina es cada vez mayor en las oficinas y diferentes estudios han demostrado que las mujeres pueden ser peores que los hombres cuando actúan como victimarias. Según una encuesta del Workplace Bullying Institute, 35% de los trabajadores estadounidenses sufren intimidaciones en el trabajo y este problema se presentó cuatro veces más que el acoso sexual.

“A las niñas se les enseña a ser críticas con las otras niñas desde la adolescencia y esa costumbre se vuelve particularmente feroz cuando llegan a la edad de trabajar. Por eso, algunas buscan convertirse en las favoritas de los jefes o critican a las que consideran tienen esa condición”, le explicó a la revista Forbes Gary Namie, co-fundadora del Workplace Bullying Institute.

Agrega que las mujeres son peores victimarias en las profesiones donde sienten la necesidad de ser hiperagresivas para salir adelante en un ambiente dominado por hombres.

Las relaciones laborales entre las mujeres motivaron incluso la elaboración de un libro que el año pasado clasificó en la lista de los 10 mejores del New York Post sobre temas laborales. Su título: Mean Girls at Work: How to Stay Professional When Things Get Personal (Chicas malas en el trabajo: cómo mantenerse profesional cuando las cosas se tornan personales).

El libro parte de la base de que las relaciones laborales femeninas son extremas: cuando son buenas, son realmente sanas y los resultados saltan a la vista, pero cuando son malas, son horribles y por eso sus autoras –Katherine Crowley y Kathi Elster– se dieron a la tarea de tipificar a las malas de las oficinas, para que las victimarias entiendan el daño que hacen y para que las víctimas las identifiquen y las eviten.

¿Es usted una de ellas?

1|La reina del hielo (la más mala de todas)


Es incapaz de ver el punto de vista de los demás y considera a todas sus compañeras de trabajo como adversarias. Son mujeres que están convencidas de que ser malaleche es indispensable para sobrevivir en el mundo laboral y, bajo esa perspectiva, su plan es cansar a sus colegas, manipularlas o eliminarlas.

2|La muy mala

Es la típica chica mala que muestra una apariencia muy dura por fuera, aunque por dentro es suave. Su mezquindad, por lo general, se debe a inseguridad. Esta mujer, a menudo, suele hablar de sus compañeras como si estas no estuvieran en la misma habitación, le encanta inventarse chismes y contarlos por toda la oficina pero, por lo general, solo ataca a las mujeres que considera una amenaza. Una de sus características son los celos y la envidia competitiva frente al éxito de otras mujeres.

3|La mala pasiva


Es la reina de la agresión indirecta. Cuando no quiere a una compañera, la excluye de las reuniones, la mantiene fuera de las cadenas de correo electrónico importantes u “olvida” pasarle información crítica. Es de las que parece dulce cara a cara, pero es muy competitiva cuando está encubierta, por eso opera más eficazmente detrás de las pantallas de computador y a puerta cerrada. Es, a menudo, la mujer más misteriosa en las relaciones laborales femeninas, pues va a negar todas sus malas acciones hasta el final. En otras palabras, es una solapada.

4|La que no quiere ser mala


Es una mujer extremadamente ensimismada y su comportamiento irreflexivo y egoísta la lleva a tratar mal a las demás. De forma inconsciente ataca a otras mujeres y ni siquiera se da cuenta que lo está haciendo. La explicación puede ser que se siente inferior o está muy deprimida, pero no lo expresa de forma normal sino con agresividad.

5|La que no sabe que es mala


Es una mujer bien intencionada, pero por lo general muy rigurosa y controladora. Realmente cree que sus consejos no solicitados son de gran ayuda, que su tono mandón es solo una guía y que su manía de usurpar el poder de otras es únicamente para ayudar a hacer el trabajo más rápido. Aquí muchas mujeres deben hacer una autoevaluación, pues es factible que hayan adoptado esa actitud en algún momento de su vida laboral, sin siquiera darse cuenta.

6|La que saca lo malo que hay en usted

Hay compañeras de trabajo cuya forma de ser puede sacar lo peor que hay en usted. Son aquellas que necesitan ayuda todo el tiempo, que se quejan a diario y que solo cuentan historias tristes. Ellas logran fácilmente colmar la paciencia de sus colegas hasta llevarlas al punto de convertirlas en las malas de la oficina. La clave es mantenerse alerta frente a esas personas inseguras que agotan su energía y la convierten a usted en la bruja.

7|La que forma el combo de las malas

No es ninguna sorpresa que a las chicas malas les guste andar en grupo, para así poder “atacar en manada”. Tal como se vio en la novela Yo soy Betty la fea, cuando el llamado ‘cuartel de las feas’ se iba lanza en ristre contra alguien que no les gustaba. Este matoneo grupal por lo general tiene una líder que recluta a otras mujeres quienes bajo sus órdenes se mofan de las demás o riegan los chismes.


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