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Publicado: 12/12/2012

¿Qué tiene el dólar que no tenga el euro?

¿Qué tiene el dólar que no tenga el euro?

Después de 13 años desde su introducción el euro se ha establecido como la segunda divisa más importante, con una cuarta parte de las reservas mundiales fijadas en la moneda, que es de uso diario en 20 países.

En Estados Unidos, demócratas y republicanos están enfrascados en una acalorada discusión presupuestal que de no resolverse antes de que termine el año, dará paso a recortes y aumentos de impuestos estimados en unos 600.000 millones de dólares. La economía estadounidense caerá irremediablemente en una recesión.

El desafiante agujero presupuestal ha provocado una pérdida en la cotización del dólar frente al euro. Pero pese a los embates que pueda sufrir el dólar, el euro, amenazado también por la crisis de deuda en la eurozona, no puede ser considerado como un banco seguro.

¿Qué tiene el dólar que el euro no tenga? “Mucho, en primer lugar el dólar tiene una fuerte regulación central, toda vez que una buena parte del presupuesto fiscal pasa por Washington y no por los estados individuales”, responde Achim Wambach, director del Instituto de Política Económica de la Universidad de Colonia.

Bancos y Estados pueden empujarse a la ruina


La unión monetaria europea no es de naturaleza política, y el presupuesto de toda la Unión Europea es equivalente a un 1% del desempeño económico de los países miembros. Adicionalmente, la gran codependencia entre los bancos de la eurozona y los Estados individuales conforma otro punto débil de la divisa europea. Los ejemplos de España e Italia muestran cómo bancos y estados pueden empujarse mutuamente al abismo.

“Había que haber preparado a la union monetaria ante la perspectiva de que algunos Estados pudieran caer en la insolvencia y que sería necesario hacer una condonación de deuda”, afirma el experto Clemens Fuest, de la Universidad de Oxford. “Los bancos tendrían que tener tal solidez como para resistir una condonación de deuda, es decir, debían contar con un mayor capital propio”, afirma.

En cambio en Estados Unidos no hay bancos que sean dependientes de los estados de la Unión Americana. “Si California se declara en quiebra, la población no teme que ello afecte sus ahorros”, afirma Achim Wambach. Eso explica también la reducida posibilidad de contagio entre los distintos estados. Si Minnesota se encuentra al borde de la quiebra, no hay temor porque arrastre consigo a Michigan. A diferencia de lo que ocurre en la eurozona, en donde una flama puede convertirse en un incendio de grandes proporciones.

Cada uno responde ante sus propias deudas

En Estados Unidos cada estado responde ante sus propias deudas. Cuando uno cae en un desequilibrio financiero tiene que hacer fuertes recortes, mientras que en la eurozona los países pueden eventualmente especular con que serán rescatados por los otros en caso extremo.

“En California por ejemplo, vimos que durante la crisis incluso en las universidades los profesores se vieron afectados en sus salarios. Otro mecanismo que tienen los Estados es la amortización anual del endeudamiento en las cuentas de la Reserva Federal, lo que impide que algunas regiones impriman dinero a costa de otras”, según Wambach.

La unión monetaria europea no tiene un mecanismo semejante lo que ha conducido a enormes desequilibrios entre los 17 bancos centrales de los países miembros. Tan sólo las reclamaciones del Banco Central alemán (Bundesbank) a los bancos centrales de los países en crisis, aumentan cada mes en unos 30.000 millones de euros.

Según Hans Werner Sinn, director del Instituto de Investigación Económica (Ifo), los créditos tipo Target, líneas de financiamiento del BCE con los distintos bancos centrales para cubrir la necesidad de liquidez de naciones con alto endeudamiento, son paquetes de salvamento disfrazados, pues si los países acreedores exigieran la devolución del dinero significaría la muerte de la unión monetaria.
                                                               
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