Dinero.com

Publicado: 21/11/2012

Carrera contrarreloj

Carrera contrarreloj

A principios de diciembre, ISA tendrá que definir el futuro de una de sus concesiones en Brasil. En juego más de US$800 millones anuales.

Hoy, el mercado de Brasil representa para Interconexión Eléctrica S.A. (ISA) cerca de 43% del total de sus ingresos, en especial por la operación que tiene la Companhia de Transmissão de Energia Elétrica Paulista (Cteep), donde ISA participa con 89%.

La nueva política del gobierno de Brasil de reducir los costos de energía para darle mayor competitividad a su aparato productivo industrial, ha puesto contra las cuerdas a ISA, que busca salidas frente a esta decisión y nuevos negocios que le permitan compensar una disminución en sus ingresos, tranquilizar a sus inversionistas y frenar la caída de la acción que, desde septiembre, ha retrocedido en cerca de 16%.

Los nuevos capítulos de esta historia están representados en dos hechos claves. El primero, los escenarios que tiene ISA en el futuro inmediato en Brasil y, el segundo, la búsqueda afanosa de fuentes de ingresos que le permitan sustituir los que podrían perder y que la llevarían a buscar negocios, incluso en el Viejo Continente.

A ritmo de samba

El próximo tres de diciembre, una asamblea extraordinaria de accionistas de Cteep definirá qué camino va a tomar frente a la concesión 059 que está hoy en medio de esta compleja situación y que representa 68% de los ingresos de la compañía.

El gobierno brasileño colocó sobre la mesa dos propuestas con relación a la concesión. La primera, anticipar el vencimiento de la concesión –que termina a mediados de 2015– para diciembre de 2012, firmar un nuevo contrato de largo plazo (30 años) pero solo para la operación y mantenimiento de los activos de transmisión, y entregar una indemnización por los activos no amortizados.

Y la segunda es no renovar la concesión, en cuyo caso se mantendría el esquema de remuneración vigente hasta el 7 de julio de 2015, fecha en que terminaría y donde se recibiría un valor por concepto de indemnización equivalente al valor neto de los activos no amortizados.

El tema es de plata. Cálculos de la comisionista Global Securities de Colombia, basados en información de ISA, establecen que en el año 2011, Cteep tuvo ingresos consolidados por US$1.500 millones. Dentro de este monto, la concesión 059/01 presentó ingresos por cerca de US$1.060 millones, lo cual representa casi 70% de los ingresos totales de Cteep.

Si la asamblea decide anticipar la terminación de la concesión y realizar un nuevo contrato, los nuevos términos de lo que se denomina ingreso anual permitido de la concesión 059/01 serían de US$ 276 millones por año, lo que significa una reducción aproximada de 70% sobre las cifras de 2011 y que serían cerca de US$800 millones anuales menos en ingresos.

Los activos totales consolidados de Cteep a final de 2011 se ubicaron en US$4.500 millones de los cuales los activos en concesión presentan un valor de US$2.850 millones; es decir, estos representan 63% de los activos totales de Cteep. Como valor de indemnización por el recorte de la tasa, el gobierno de Brasil pagaría la suma de US$1.500 millones. “Este valor de indemnización reconocería aproximadamente 52% del valor de los activos en concesión”, dice Diana Mosquera, de Global Securities.

Sin embargo, al interior de ISA los cálculos van más allá. Según el estudio económico-financiero realizado por la Fundación Getulio Vargas, aceptar las condiciones de prórroga, tendría un impacto negativo en el valor de Cteep entre 1.500 millones de reales a 2.100 millones de reales (de US$720 millones a US$1.000 millones), teniendo en cuenta incluso el valor de la indemnización propuesta por la medida; “la cual debería ser mucho mayor que el valor ofrecido, pues no considera la compensación de los activos anteriores al año 2000”.

En la convocatoria a la asamblea, la propuesta de la administración es terminar la concesión en 2015, con las tarifas de hoy, y recibir la indemnización correspondiente. Todo indica que, entre las opciones, es la decisión más acertada porque, además, le daría a ISA tiempo precioso para buscar nuevos negocios que le permitan compensar los ingresos que dejaría de percibir en Brasil.

Sin embargo, varios analistas dicen que la situación en Brasil no es un tema nuevo para ISA. Ya sabía que tendría que devolver la concesión en 2015, aunque en el contrato se establecía la posibilidad de la renovación. Además, cuando decidió hacer el negocio en Brasil tocó las puertas de dos posibles socios y ninguno quiso acompañarla: la Empresa de Energía de Bogotá (EEB), su aliada en Perú y con quien ha desarrollado el negocio de transmisión en este vecino país; y Empresas Públicas de Medellín (EPM) para quien hubiera sido su primera movida internacional. Muchos hoy se preguntan qué vieron ellos en términos de riesgos que no vio ISA en el negocio. “Tal vez los precios de oferta no les parecían. EEB no tuvo problema de irse con ISA a Perú pero no lo quiso hacer en Brasil y tenía con qué. Y lo mismo con EPM. De hecho, estas dos empresas hoy tienen operaciones en diferentes países en un claro modelo de expansión, pero algo no les atrajo de Brasil”, le dijo a Dinero un experto del sector.

En estas condiciones, ISA está en un complejo escenario, pues –salvo un nuevo negocio de transmisión en Chile que ganó hace unas semanas– no ha anunciado nuevos proyectos o negocios que le den más valor a la acción y proyección a la empresa, al tiempo que los principales que tenía en desarrollo están trabados.

La interconexión eléctrica con Panamá no avanza. ISA y su homóloga ETESA han acordado desarrollar un trabajo estratégico de revisión del diseño conceptual del proyecto, cuyos escenarios dependerán de definiciones y compromisos de los gobiernos de los dos países y de la región. Otro proyecto emblemático en su nueva unidad de negocios viales fue el de las Autopistas de la Montaña –hoy Autopistas de la Prosperidad–, pero un fallo del Consejo de Estado lo dejó por fuera.

El trabajo que viene es clave para el futuro de la empresa. Tendrá que buscar rápidamente nuevos negocios que le permitan sustituir los ingresos que le genera hoy Brasil. Y tendrá que ser una combinación de estrategias, adquisiciones y desarrollo de nuevos proyectos.

La primera movida fue Chile, donde ganó tres proyectos de transmisión de energía que deberá poner en operación en un periodo de cinco años y que le representarán ingresos anuales por US$63 millones y que requerirá inversiones por US$800 millones. En Perú, al cierre de esta edición, adelantaba su participación en la licitación de un proyecto de transmisión, y en Chile se alista para licitaciones en infraestructura vial que incluye inversiones por US$450 millones. Además, también tiene en su agenda participar en los proyectos de infraestructura vial que adelanta el gobierno colombiano y cuyo presupuesto alcanza los $40 billones, pero aún no ha dejado en claro cuáles le interesan ni en qué condiciones entraría. Y no se descarta participar en nuevas convocatorias que haga el gobierno del Brasil, pues ISA además del contrato 059 tiene presencia en 12 estados a través de 7 empresas.

Sin embargo, este tipo de proyectos no le garantizan recursos de corto plazo que le permitan sustituir los que perdería en Brasil. En ese sentido ya están surgiendo nuevas opciones para buscar operaciones activas que generen recursos. La crisis europea podría jugar a su favor y en una eventual venta de activos en algunos de esos países podría haber interés y posibilidades. De hecho, se menciona en el sector con insistencia la posibilidad de que ISA vaya tras el negocio de transmisión de energía en Portugal.

La compañía tendrá que moverse con rapidez para cambiar su estructura de ingresos, asegurar su futuro, no perder valor y darle al país y a los inversionistas nuevas posibilidades de negocios. Una tarea muy compleja porque el tiempo está en contra.
DINERO.COM COPYRIGHT©2010 PUBLICACIONES SEMANA S.A.
Todos las marcas registradas son propiedad de la compañía respectiva o de PUBLICACIONES SEMANA S.A. Se prohíbe la reproducción total o parcial de cualquiera de los contenidos que aquí aparezca, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular.